Busca Padierna no esperar hasta 2017 para realizar relevo en Banxico

La vicecoordinadora del PRD en el Senado, Dolores Padierna, Luna, consideró importante que se realice el relevo en el Banco de México (Banxico) lo antes posible, no esperar hasta julio de 2017, cuando se haga efectiva la renuncia de Agustín Carstens.

La senadora perredista recordó que el anuncio sobre la salida de Carstens generó estragos en la economía nacional, como la caída en la Bolsa de Valores, por eso es necesaria la transición en el banco central e impedir que nuestro país se siga deteriorando.

Dolores Padierna expuso que sorprende que Carstens “tire la toalla” precisamente ahora cuando la situación económica del país está entrando en una etapa crítica.

Sin embargo, expresó que seguramente será sustituido por alguien de su mismo perfil, el nuevo Gobernador será el que asuma la difícil responsabilidad de mantener anclada la inflación, a costa de restringir aún más el crecimiento económico.

Mencionó que el objetivo del Banxico es claro: mantener el poder adquisitivo de la moneda y en este sentido se puede decir que la administración de Carstens ha sido exitosa.

No obstante, agregó, como lo ha señalado el propio Gobernador del Banco de México, mantener controlada la inflación es una condición necesaria, más no suficiente para lograr el crecimiento económico.

Respecto a la otra responsabilidad del Banxico, que es promover el sano desarrollo del sistema financiero, los resultados de Carstens son controvertibles, dijo.

Por una parte, añadió, se tiene un sistema financiero bien capitalizado, pero por otra existe una enorme concentración de la actividad financiera, en especial la bancaria, lo que ha propiciado el encarecimiento y baja penetración de los servicios financieros y enormes utilidades a las empresas del ramo.

Estimó que el Banco de México se puede enfrentar a retos más complejos, como la mayor volatilidad de los mercados financieros internacionales, derivada de la incertidumbre existente sobre la evolución de la economía global; el traslado de la devaluación del peso a la inflación; el mayor deterioro de las cuentas con el exterior; entre otros factores.

“Es probable que la renuncia de Carstens tenga efectos negativos en los mercados financieros, que, aunque pudieran ser transitorios, se agregarían a la de ya de por sí difícil situación en que se encuentran, el peso se devaluó 0.6% y la Bolsa Mexicana de Valores va perdiendo 0.53%, lo que es posible que se deba a la renuncia, precisó.

Indudablemente, la contracción del crecimiento económico no es sólo producto de la política monetaria restrictiva del Banco de México, sino de que las autoridades económicas del poder ejecutivo no han hecho lo necesario para lograr un crecimiento suficiente y sostenido, precisó

 

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