Evalúan republicanos plan para destitución de Trump

WASHINGTON.- Algunos militantes del Partido Republicano evalúan seriamente un plan para sustituir a Donald Trump en la presidencia de Estados Unidos, según el ex congresista demócrata Richard Brodsky.

En una columna para el The Huffington Post, Brodsky señala que una parte de los republicanos considera la posibilidad de reemplazar a Trump debido a sus inconsistencias y evidentes problemas al gobernar.

Mike Pence, actual vicepresidente, sería el sustituto ideal al ser del mismo partido, antiaborto, y está en contra del llamado Obamacare.

Sin embargo, Brodsky advierte que de intentarse una destitución, que en Washington se conoce como impeachment, sería un proceso muy largo y tampoco será sencillo, pero esa es una de las opciones que tiene ese grupo de republicanos disidentes.

Acepta, sin embargo, que Trump todavía tiene un buen respaldo de la base republicana por lo que cualquier golpe político contra él tendrá repercusiones.

 

Caso FBI, el detonante

Expertos en derecho constitucional y activistas consideraron que la decisión de Trump de despedir al director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) puede sentar las bases para un juicio de impugnación en su contra que termine con su destitución.

Consultados por el sitio de noticias ThinkProgress, varios constitucionalistas señalaron que Trump cuenta con la autoridad legal de despedir al director del FBI, James Comey, tal como hizo el martes.

Sin embargo, precisaron que la decisión podría también interpretarse como una obstrucción de la justicia, lo que constituye un argumento legal para comenzar un proceso de impugnación en el Congreso.

Comey encabezaba la investigación para determinar la profundidad que tuvo la interferencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos, y si Trump y sus aliados estuvieron involucrados en esta estrategia.

En ese sentido, si Trump despidió a Comey para evitar que continuara tal investigación, la decisión podría generarle problemas posiblemente legales y ciertamente políticos.

David Cole, director legal nacional de la Unión Estadunidense para las Libertades Civiles (ACLU), indicó que si Trump despidió a Comer para bloquear la pesquisa, “como parece ser el caso”, la decisión “equivale a una obstrucción de la justicia”.

Por su parte, el constitucionalista de la Universidad de Georgetown, Louis Michael Seidman, expresó que la explicación más probable del despido es que Comey “estaba cerca de encontrar información sobre Trump que sería más perjudicial que el daño infligido” por la decisión sobre el jefe del FBI.

Seidman explicó que la cláusula sobre el proceso de impugnación de un presidente es “deliberadamente vaga” y no requiere que el presidente viole leyes criminales sino que basta con que se perciba que el mandatario se involucra en malas conductas relacionadas con sus funciones.

“No creo que haya ninguna duda de que esto podría ser visto como parte de un patrón que constituye delitos graves y delitos menores, lo que justificaría la destitución”, opinó Seidman.

Por su parte, Erwin Chemerinsky, de la Universidad de California en Irvine, declaró que el despido podría ser visto “como un abuso de poder”, que sería una ofensa suficiente para iniciar un proceso de impugnación en el Congreso.

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