La renovación de contrato de Guillermo Vázquez al frente de los Pumas ya está apalabrada. Sin embargo, el técnico no ha estampado su firma y espera una nueva reunión con la directiva porque quiere garantías, que le lleven refuerzos para armar un equipo competitivo y tener tranquilidad en el banquillo del mismo.
Por eso es que Memo se muestra renuente a hablar de su futuro y aceptar los avances que hay para que se quede al frente del cuadro felino y prefiere mencionar que su permanencia está a la mitad de las posibilidades y se definirá la próxima semana.
“Ahorita está dividido, está parejo: cincuenta a cincuenta y se definirá la próxima semana. En esta última plática que tenga con la directiva, se definirá", aseveró.
Insistió que él es quien tiene la última palabra, aunque valora que la nueva directiva le haya pedido que se quede.
“Hasta ahorita, depende de mí. Ellos me han pedido que siga, se los agradezco, pero la decisión pasa por mí”.
Los motivos que definirían que el timonel universitario decida quedarse son personales y quiere que el proyecto con la nueva directiva le llene el ojo para trabajar tranquilo. Y es cuando habla de que necesita garantías para seguir adelante.
“Son cuestiones personales... Desde el planeamiento del torneo, tienes que estar totalmente convencido para hacer las cosas. Sigo valorando los pros y contras, personales, del equipo y todo. No es una decisión sencilla, por eso quiero estar convencido de lo que voy a decidir. Lo más importante es que yo me quede tranquilo, no quiero volver a no estarlo".
Al final será la siguiente semana cuando se aclare todo, pero es un hecho que Memo Vázquez seguirá, el hecho de que hable de que algunos jugadores saldrán y que se necesitan refuerzos, es claro indicio de que las negociaciones van muy adelantadas y es cuestión de tiempo para que firme.



















