Pide diputada al Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos protección a periodistas mexicanos

La presidenta de la Comisión Especial de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación de la Cámara de Diputados, Brenda Velázquez Valdez (PAN), solicitó formalmente al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, que se aplique un esquema de prevención y protección exclusivo para periodistas mexicanos, ante el riesgo que corren por realizar su labor.

La legisladora viajó a Ginebra, Suiza, para entregar personalmente la denuncia presentada contra el gobierno federal por las agresiones que sufren los periodistas en México.

Explicó que de diciembre 2016 a la fecha, han sido asesinados 11 periodistas en el país, el más reciente es el caso de Edwin Rivera, reportero hondureño, quien buscó en México la seguridad que en su país no tenía y lamentablemente fue asesinado hace la semana pasada en Veracruz.

“México se confirma como el país más peligroso para ejercer el periodismo en el continente americano. He acudido a instancias internacionales para que nos ayuden a resolver esta grave crisis de violencia en contra de la libertad de expresión que continúa cobrando vidas de periodistas”, sentenció.

La diputada subrayó que a pesar de que la legislación mexicana contempla la protección de los periodistas en conjunto con la de las personas defensoras de derechos humanos, en la práctica estas medidas son poco eficientes, por lo que es necesario un modelo de prevención y protección único para comunicadores.

Velázquez Valdez aseguró que por la importancia de la problemática, se requiere proteger por separado el ejercicio de la profesión periodística y, por otra vía, a las personas defensoras de derechos humanos, igual de importantes, enfatizó, pero de origen y problemas diferentes.

Subrayó que previo a la visita que realizará la Relatoría Especial de este organismo internacional a México, la cual se prevé para agosto próximo, es necesario que tome en cuenta un mecanismo de prevención y protección aplicable solo a los informadores.

“Por la importancia que supone, nos parece que se debería proteger por separado el ejercicio de la profesión periodística y por otra vía a las personas defensoras de derechos humanos, igual de importantes, pero de origen y con problemas diferentes”, propuso.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *