¿Quién pide el dinero para el PRI?

La imposible ignorancia de las oficinas federales

Los un mil trescientos millones de pesos que asegura Arturo Bermúdez, extitular de seguridad pública de Veracruz, haber entregado para la campaña a gobernador del candidato del PRI, Héctor Yunes, y la dirigencia del PRI nacional encabezada entonces por Manlio Fabio Beltrones, a través de operadores locales de ese partido… ¿De dónde salieron?

Porque en ese tiempo, en Veracruz, ya no había dinero para pagar ni siquiera las pensiones de los viejitos, menos todavía dotar de gasolina a las patrullas de la Secretaría de Seguridad Pública.

Esa es la gran pregunta, ¿de dónde salió el dinero?

Y, obvio, quiero creerlo así, tuvo que haber habido alguien que lo autorizase. Es decir, por encima de Javier Duarte.

O vamos a creer que, a esas alturas de la historia, con una elección complicada donde Miguel Ángel Yunes encabezaba las encuestas, en medio de la mayor crisis política y de credibilidad de su Gobierno, Javier Duarte podía disponer de un mil 300 millones de pesos sin que el Gobierno federal se enterase.

Ese es el tema.

¿Hubo autorización en oficinas federales? ¿Existe autorización, venía, acuerdo, en oficinas como Hacienda o Gobernación para estas “aportaciones” de los gobiernos locales al PRI?

Sería muy interesante saber cómo se organizan estas “transferencias” de dinero. Sobre todo, en su origen.

Yo imagino que, desde el primer momento, cuando comenzó este sexenio, en que el entonces gobernador Javier Duarte supo, vio, comprobó que podía “moverse”, destinarse dinero del erario público al PRI debe haber imaginado que también él podía disponer de este dinero con total impunidad…

Se me ocurre que este es el planteamiento mental de varios gobernadores.

De otra manera, sin impunidad, con supervisión de instancias federales, no podría salir dinero para el PRI. Y hablamos, en días recientes se hicieron públicas pruebas, también de Chihuahua y de Quintana Roo… pero también podríamos hablar, en un futuro, del Estado de México.

¿Y la Auditoría Superior de la Federación no se entera, no encuentra faltantes de esta dimensión?

De estos planteamientos, análisis superficial, surge una pregunta seria: ¿Los gobernadores son ladrones del erario público para entregar dinero al PRI o simplemente obedecen órdenes superiores?

Seguramente Javier Duarte tiene muchos pendientes con la justicia, y faltan muchas explicaciones sobre el dinero público en sus manos y en las de sus colaboradores, pero hay que cuestionar si es “inocente” de haber ordenado entregar dinero al PRI.

¿Cuántos gobernadores entregan dinero al PRI? ¿De dónde sale este dinero, cuál es el mecanismo para poder disponer de estas cantidades? O, todavía peor, es que cualquier gobernante puede hacer y deshacer con el presupuesto sin ninguna cortapisa federal. Sin mecanismos legales que lo imposibiliten.

Muchos gobernantes utilizaron los “servicios” del “Rey de los Dragones”, Luis Carlos Castillo Cervantes, que facturaba una cantidad ficticia de calles y caminos reparados con sus máquinas. Costales de dinero, declaró en Estados Unidos, producto de estos ilícitos eran entregados a gobernadores. Por cierto, fue dejado en libertad en Estados Unidos donde era juzgado.

¿Qué otros mecanismos existen?

¿De todo esto estaba enterado el Presidente de la República y líder moral del PRI?

¿Hay algo de lo que debamos asombrarnos?

O, por el contrario, se trata de usos y costumbres ancestrales.

Lo cierto es que con la exhibición de estas “transferencias” presupuestales al PRI, de Chihuahua, Veracruz, Quintana Roo hechas por gobernadores que hoy enfrentan cárcel, sea por esto o por otros motivos, va a resultar muy complicado el “financiamiento” de la campaña presidencial del 2018, y todas las otras.

Última pregunta: ¿Puede el PRI ganar elecciones sin dinero público?

@isabelarvide Blog: EstadoMayor.mx Blog: CambioQRR.com

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