Socavón, por no cambiar una tubería: peritaje

Hubo una importante erosión del terraplén en el que estaba apoyado la autopista

La falta de supervisión de la construcción, la decisión de no cambiar una alcantarilla en mal estado y la basura acumulada, provocaron la aparición del socavón en el Paso Exprés de Cuernavaca, el pasado 12 de julio, según el peritaje independiente que se presentó ayer.

Así, se concluyó que una alcantarilla en mal estado provocó en mayor medida el socavón que se registró en esa vialidad, así como fallas en los muros de contención en la zona del accidente; “la estructura se reblandeció debido a que no se revisó ni cambió el tubo de la alcantarilla que corre bajo la zona”.
Al presentarse el informe técnico este jueves, el grupo de especialistas encargados de hacer el peritaje y conformado por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, el Colegio de Ingenieros Civiles de Morelos y el Instituto de Ingeniería de la UNAM, señaló que esta revisión debió hacerla la empresa SAC, coordinadora del proyecto.

El especialista Humberto Marengo Magallón destacó que en el caso de la parte inferior del muro, aguas abajo se presentó una erosión ante las lluvias en días previos al accidente.

Además, en esta etapa se formó un socavón en terraplén, el cual no se refleja en la superficie de la carretera, que es de concreto y no traduce las pequeñas ondulaciones que hubieran podido haber ocurrido, sin embargo, del lado de los muros aguas abajo de la alcantarilla era evidente.

Dijo que lo mismo ocurrió con el relleno de concreto fluido que cayó sobre la alcantarilla, en donde un bloque de relleno cayó encima, y al presentarse la precipitación del 12 de julio el material del terraplén alrededor del socavón perdió resistencia y fluyó en forma instantánea en gran cantidad, lo que provocó el colapso.
“No era necesario que pasara un auto o una mosca, el lugar ya se había reblandecido, ya había perdido resistencia estructural el terraplén en el que estaba apoyado la autopista”, explicó.

Comentó que del 28 de julio al 6 de agosto se efectuaron diversas acciones para destapar la alcantarilla en la salida del tubo, para no afectar la zona aguas arriba de la carretera, ni exponer a los trabajadores, y se analizó el tubo que había quedado tapado.

Una vez que se logró el acceso se encontró una gran cantidad de basura empacada, “la cual quedó atrapada aguas abajo del bloque de concreto fluido que cayó sobre el tubo”, a lo que se sumó el hecho de que no se hiciera la recolección de basura en los cauces antes de la época de lluvias, y el que no haya un sistema de drenaje apropiado para aguas negras, por lo que las tuberías lo hacen directo al río.

La falla en la tubería tuvo así como origen alguna de estas causas, “el deterioro de la alcantarilla, el efecto del esfuerzo inducido por el terraplén y el peso propio del muro y la falta de resistencia residual del tubo”.

Aunado a la obstrucción de basura, como piedras, ramas y objetos plásticos, ubicadas a 47 metros a partir de la entrada de la alcantarilla, que ante la presencia de lluvias se presurizó y el agua salió por las grietas.

Marengo Magallón aseveró que no hay evidencia de que la empresa que participó en la construcción haya revisado las condiciones de los tubos, por lo que no se percataron de la acumulación de basura, situación que además es responsabilidad de las autoridades locales.
Falta de supervisión

De ahí que el grupo de expertos recomendó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) hacer un “examen de conciencia” y modificar todos sus procesos de revisión y realización de proyectos, pues la tragedia ocurrida en el Paso Exprés es resultado de una cadena de falta de supervisión y malas decisiones.
Los especialistas no señalaron como responsable al consorcio Aldesa-Epccor. “Definitivamente nosotros estamos señalando que hay una falta de supervisión en el proceso. Entendemos que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes está ordenando una auditoría, seguramente a raíz de esa auditoría saldrán los autores responsables, que sin duda serán varios”.

Marengo Magallón consideró necesario hacer un peritaje más profundo, que tomaría por lo menos 3 meses, para determinar las causas más específicas sobre el peso de los muros que podrían haber ejercido la desviación de la tubería de la alcantarilla.

Insistió que en la toma de decisiones hubo una serie de errores, y que seguramente en la revisión documental “saldrá todo”, y “estos errores deben llevarnos a mejorar los sistemas de trabajo”.

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