Y sí, ¿qué hubieran hecho ustedes?

¿Qué hubieran hecho ustedes?

Esa es la pregunta que Enrique Peña Nieto lanzó durante su explicación del gasolinazo que ha encendido al país y que es preocupante, porque denota su desesperación, ante la peor crisis económica y social en México, desde 1994 y los errores de diciembre.

Entonces, de un día a otro, el dólar se disparó de 3 mil 400 pesos a 4 mil 500, y a 6 mil.

La devaluación continuaría y las tasas de interés alcanzarían el 130 por ciento anual.

México es distinto hoy, ciertamente, pero la crisis es la misma. Hay reservas -entonces no llegaban a diez mil millones de dólares y se agotaron-, que rondan los 174 mil millones de dólares y se tiene una economía diversificada.

Pero usted, su vecino, todos, hasta los millonetas, lo sienten en su bolsillo.

Y eso es lo mismo en 1994 que en 2017.

El peso se ha devaluado ¡70 por ciento! desde el 1 de diciembre de 2012, cuando comenzó este gobierno y el dólar cotizaba en 12.93 pesos, por 21.68 que cerró ayer. Y eso, porque el Banco de México (Banxico) inyectó 2 mil millones de dólares en dos días.

Ciertamente, el contexto internacional es adverso, pero si a ello se suman las malas decisiones aquí, el resultado es un país en crisis, al borde del estallido social.

Y no exagero.

En 2006, la campaña de Felipe Calderón, en 2012 la de Enrique Peña, y en 2016, la de Ricardo Anaya dijeron y dicen que Andrés López era y es un peligro para México, y se le comparó con Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Hoy estamos muy cerca de una crisis social similar.

Que los partidos políticos aprovechan el momento para posicionarse, cierto.

Que las protestas son auténticas y legítimas, algunas, y otras inducidas, cierto.

Que alguien o álguienes ordenaron sembrar miedo y generar sicosis para evitar que las protestas crecieran en número, cierto.

Que los expertos señalan a los gobiernos federal y estatales, como generadores de ese miedo, cierto.

Y es que el mal humor social llegó a su límite.

Ayer, las protestas continuaron por sexto día consecutivo.. En algunos estados, los dueños de negocios se armaron para evitar ser saqueados.

Eso es muy riesgoso también, porque puede caerse en la ingobernabilidad.

Peña Nieto acusa a Felipe Calderón de quemar un billón de pesos –un millón de millones– en el subsidio a la gasolina, y él ya recortó un billón de pesos en el último año.

También debería señalar, por ejemplo, cómo el PRI debió pagar una multa de mil 500 millones de pesos al ser descubierto que recibió dinero de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la campaña de 2000 para Francisco Labastida.

¿Lo recuerda?

Y cabe la pregunta, que el joven y flamante neocanciller Videgaray debiera contestar:

¿En qué se gastó 3.5 billones de pesos –tres y medio millones de millones de pesos- que contrató y que sumó como deuda, para dejarla en 56 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) cuando secretario de Hacienda?

Porque no invirtió, no generó empleo. Todo se fue en gasto corriente.

Miserables 200 mil millones de pesos, lo que cuesta subsidiar la gasolina, según dijo el mexiquense en su mensaje de año nuevo, son menos del diez por ciento de esa cantidad.

¿Se puede o no, entonces?

Desde 1985, cuando los temblores, yo no había visto las calles vacías, desoladas, fantasmales, en las que se percibía miedo, terror y una sicosis generalizada, tal como sucedió el miércoles de esta semana.

Y sembrar el miedo es precisamente una estrategia probada históricamente utilizada por los gobiernos para contener movimientos y protestas sociales, mediante la propalación de rumores, de falsedades que sumen en la depresión a los gobernados.

 

Congruencia

José Antonio Meade es caricaturesco. Ha perdido la imagen de seriedad y formalidad.

Ahora hasta se atreve a criticar a las anteriores administraciones por mantener el precio irreal de la gasolina, cuando ¡él fue secretario de Hacienda de Felipe Calderón también!

¿Por qué no lo dijo entonces?

¿Por qué obedecía las órdenes del obsesivo michoacano sin protestar?

Critica hoy lo que aplaudió en su momento.

Congruencia, señor Meade.

Peña Nieto no miente cuando asegura que en el pasado se mantuvo un precio subsidiado de la gasolina. Absolutamente cierto.

Pero ese pasado incluye los gobiernos del PRI.

No sólo el de Calderón y Vicente Fox.

¡Ah!, pero tampoco recuerda que gran parte de esta crisis es porque esos gobiernos, priistas y panistas, se dedicaron a saquear a Petróleos Mexicanos (Pemex), y que ha sido utilizado siempre como caja chica.

Se financiaron campañas, se creó una casta y sindicato privilegiados. Se permitieron jubilaciones a los 50 años de edad -o menos- y se dio un poder irracional al gremio y a su liderazgo.

Todo, sin invertir, sin construir una nueva refinería, sin meterle al negocio que mantenía al país y sin diversificarlo.

 

¿Qué hubieran hecho ustedes?

– Evitar La Casa Blanca.

– Cumplir lo ofrecido en campaña, como la reducción de diputados y senadores, el tren bala a Querétaro y más.

– Saber la verdad sobre Ayotzinapa y encarcelar al o los culpables.

– Evitar gobernar con un tufo de insensibilidad.

– Evitar un gabinete de amigos y de oriundos de Atlacomulco.

– Impedir que Luis Videgaray Caso, secretario de Hacienda y Crédito Público, endeudara al país mediante créditos y cero inversión y puro gasto corriente.

– Ordenar -conozco el trillado argumento de la independencia entre poderes- a los diputados no recibir el bono, conocido y secreto, sumado al de por sí insultante salario y aguinaldo.

– No permitir la escapada de Javier Duarte de Ochoa, por citar uno de las decenas de gobernadores priistas que se han enriquecido históricamente, por amistad y porque, dicen los chismosos que no faltan, contribuyó con decenas de millones de pesos a la campaña de 2012.

-No permitir la impunidad de Humberto Moreira, legalmente inocente de todas las acusaciones, pero no moral ni éticamente.

– No negar que esta liberalización de los precios de la gasolina es parte de la reforma energética ni que al menos 4 pesos del precio final son impuestos… que van al gobierno. De hecho, estaba programada para 2018 y se adelantó.

Y, entre otras cosas que se me ocurren, recortar el gasto a los partidos políticos, que se embolsan anualmente hasta 6 mil millones de pesos en conjunto, y a los vividores del Instituto Nacional Electoral (INE), que ganan 400 mil pesos mensuales.

¿Reducir 10 por ciento el salario de los funcionarios, como anunció en su mensaje?

No sirve de nada.

Es un insulto a la inteligencia que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJCN) ganen 400 mil pesos mensuales: 184 mil como salario base, más compensaciones.

¿Por qué o quién dice que los funcionarios deben tener esos salarios?

Con 55.3 millones de pobres, 11.3 millones en pobreza extrema, 34 en clase media que apunta hacia abajo y apenas 20 millones con riqueza, eso es una mentada.

Pérdida de confianza, de credibilidad.

Ese es el principal problema.

Eso, entre muchas otras cosas, pudo haber hecho.

Y usted, ¿eso hubiera hecho?

 

Vámonos: Terminó oficialmente el Guadalupe-Reyes.

Comenzó el Mad Mex: 2017, guerra por la gasolina y los gasolinazos… y quién sabe cuándo acabe.

albermont@yahoo.es                            @albermontmex

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *