¡A todo rap!

Smoky sigue abriendo caminos y espacios para este género musical, que ha tomado carta de naturalización entre los jóvenes

Mirando fijamente dentro del universo sonoro el ser humano ha encontrado infinidad en maneras de expresión… cualquier género ha sido bandera a través de generaciones, Jesús Antonio Torres Morfín se convirtió en Smoky para lanzar rimas enmarcadas con sonidos y vivir haciendo rap, y  que el jueves ofreció ¡con entrada gratis! en el sitio ubicado en la esquina de Tamaulipas con Nuevo León.

“Es cierto que el rap es contestatario pero lo mío va más por el lado sentimental muy propio de hombre-mujer, respeto a todos los colegas y compañeros sin embargo mis rolas son para pasar un buen momento de relax”.

El estilo de rimar ha ido confeccionando su historia con algunas pinceladas de controversia.

“Yo hago la diferencia porque soy cero groserías, mis fans son adultos y niños, hay algunos morros que se creen más raperos que los raperos y también todólogos que sientes poder hacer vídeos, música y no tienen recursos de artista”.

El hombre de Mazatlán, Sinaloa, es otro que se baja del tren llamado moda.

“Cuando se sigue se pierde autenticidad y así dejo de hacerme notar, no entro en la licuadora porque tengo mi propia identidad que ha ido evolucionando desde la calle hasta ser radiable o televisado”.

Precisamente se dice que el género nación en los asfaltos.

“La calle me dio una forma de ver la vida, lo que se puede ser si sigo malos pasos o lo que se puede llegar a ser si ando con buenas personas, me evito problemas porque se puede andar en el lodo y no embarrarse, hay que tener un buen trato y buen lenguaje para la gente”.

También el rap ha sido una manera de denuncia o protesta social.

“Eso existe porque se tiene un peso, hay impacto al usar un micrófono, pero el compromiso es dejar un mensaje no ser un modelo a seguir”.

Ese recado o mensaje va -desde luego- en la lírica aunada a los sonidos.

“Mi música es para bailar con el cerebro, o sea que se puede estar muy alegre pero también hay que razonar lo que se está diciendo, no es nada más para estar brincando, esa es una ventaja del rap”.

Ya con tres lustros de andar rapeando recuerda cómo llegó.

“Desde pequeño estuve ligado a la música del puerto, me impulsó oír música en español, en inglés, regional… me gustó especialmente el rap y mi familia dio el banderazo eso fue muy importante para mí”.

Dejando el atavío de Smoky por un momento, ¿cómo es Jesús Antonio?

“Atrevido, versátil, honesto”.

Ese atrevimiento con versatilidad más honestidad le han llevado a ser Smoky ¡a toro rap!

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