Afinan estrategia para negociar jitomate con EU



Las secretarías de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y de Economía (SE), el gobierno de Sinaloa y productores de tomate del país sostuvieron una reunión para revisar las estrategias a seguir respecto a la negociación que los productores llevan a cabo para establecer un Acuerdo de Suspensión con Estados Unidos.
Ello, mediante la integración de acciones para contribuir a que los agricultores nacionales tengan condiciones equitativas y justas en la exportación de su producto.
Durante el encuentro en la sede de la Sader se coincidió en que se trabaja para conseguir un arreglo que beneficie a las partes involucradas, basado en la complementación de mercados entre México y Estados Unidos.
Al respecto, el titular de la dependencia federal, Víctor Villalobos Arámbula, señaló que el presidente Andrés Manuel López Obrador está al tanto del asunto y ha solicitado que las dependencias federales relacionadas con el tema acompañen a los productores de tomate, en especial a los pequeños que enfrentan dificultades para exportar a Estados Unidos ante los aranceles provisionales de 17.5 por ciento que se aplican desde mayo pasado.
Sin adelantarse a los posibles resultados de la negociación para establecer un Acuerdo de Suspensión, Villalobos Arámbula indicó que la Sader trabaja en la instrumentación de esquemas de reconversión productiva y una estrategia para la diversificación de mercados para la hortaliza en Asia y Sudamérica, principalmente.
Ofreció a los productores e industriales de tomate de todo el país continuar con la comunicación con el secretario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), Sonny Perdue, para asegurar que las demandas de los productores mexicanos sean atendidas. 
Con ese fin, ofreció enviar una comunicación para informar sobre las consecuencias colaterales de no alcanzar un acuerdo.
El gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel resaltó que autoridades y productores unen esfuerzos para reducir el impacto social en este tema. Pidió analizar las afectaciones por el arancel impuesto al tomate mexicano, con base en la integración de padrones, y hacer un esquema de rotación de cultivos, con incentivos para los pequeños productores.
Los productores y asociaciones de agricultura protegida puntualizaron que uno de cada dos tomates que se consumen en Estados Unidos es de México, por lo que el Acuerdo de Suspensión trae una estabilidad en el mercado y conviene a ambas partes. 
En el país, 16 estados producen tomate, entre grandes, medianos y pequeños productores, sin pasar por alto que el 30 por ciento de los productores no tiene la capacidad de pagar el arancel.
El tomate mexicano representa la exportación de un millón 700 mil toneladas al año y la generación de un millón 400 mil empleos directos e indirectos.
Al frente de los productores participó el presidente de la Comisión para la Investigación y Defensa de las Hortalizas (CIDH) de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES) y presidente del Sistema Producto Tomate Nacional, Rosario Antonio Beltrán.
El expositor de la situación que sostienen los productores fue el director de la CIDH, Mario Haroldo Robles.
En representación de los productores de tomate en México de la CAADES participaron también Aristeo Canelos, Sergio Esquer, Diego Ley, Raúl Bátiz, Mario Robles y José Ma. Pablos.

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