Hace apenas unos meses, la presidenta Sheinbaum se negaba con vehemencia a cumplir los compromisos hídricos del Tratado de Aguas de 1944, citando la sequía como una limitante insalvable. Pero hoy, con la diplomacia reluciente y la aprobación gringa en bandeja, el acuerdo con Estados Unidos fluye como si las presas se hubieran llenado milagrosamente con buena voluntad. El agua, que antes no existía, ahora aparece a conveniencia y hasta alcanza para saldar déficits pasados. Este nuevo entendimiento no sólo altera la narrativa previa, también le regala a Marco Rubio una medalla para colgarle a Trump. México cumple, pero sólo cuando el libreto exige una ovación del público estadounidense.
Adán y la apertura
Quien ahora sí parece decidido a vivir bajo los reflectores es el senador Adán Augusto López. Siempre trató de huir de micrófonos, pasillos y grabadoras con su ya clásico “no doy entrevistas”. Antes buscaba escabullirse para no declarar; ahora se queda en su curul esperando a los medios y hasta se adelanta con boletines para insistir en que decidió, después de una meditación profunda, dejar los cargos como coordinador de Morena y presidente de la Jucopo. Incluso presume peso y respaldo político al augurar que su mejor alumna, Andrea Chávez, será candidata y ganará la gubernatura de Chihuahua. La pregunta es si los opositores que tiene dentro de Morena, que no son pocos, lo dejarán imponerse.
Ni lo defiende ni lo condena
Claudia Sheinbaum hizo malabares para dejar claro que el “hermano” del expresidente López Obrador se fue porque quiso, no porque lo empujaron con una carpeta debajo del brazo. Según ella, no hay denuncias, no hay investigaciones, no hay nada más que rumores, interpretaciones periodísticas y gente con mucho tiempo libre. Pero tampoco puso las manos al fuego por él, no sea que luego tenga que sacarlas chamuscadas. En resumen: Adán salió por voluntad propia, como cuando uno dice que “renunció” y no que lo despidieron.
Megapuente tras el puente
Luego de sesionar domingo y lunes, al parecer los diputados federales terminaron muy cansados, por lo que se tomaron una semanita de descanso y sesionarán hasta el próximo martes, a la espera de lo que le pueda mandar el Senado de la República y la tan esperada reforma electoral. Luego de presentar 21 iniciativas el Día de la Candelaria, todas de poco impacto, ahora se concentrarán en sacar algunos temas en comisiones, mientras llega lo fuerte.
Comunicación unidireccional
Mientras la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra, evita escenarios incómodos cuando debe responder por su propia gestión, ahora pide a la Mesa Directiva del Senado que cite a comparecer a funcionarios que se niegan a aceptar sus recomendaciones. Solicitó llamar a titulares del ISSSTE, Petróleos Mexicanos, Pemex Logística, Instituto Nacional de Antropología e Historia y Secretaría del Bienestar. Las solicitudes ya fueron turnadas a la Comisión de Derechos Humanos para su análisis y dictaminación. Ahora sí, parece, quiere que la escuchen.



