Aguirre: Estoy seguro que nos salvaremos, desde la autocrítica y la humildad

Madrid (EFE).- El mexicano Javier Aguirre, técnico del Leganés, aseguró que ‘autocrítica’ es una de las palabras que más usa en su vocabulario al ser preguntado por ella tras la derrota liguera contra el Valladolid y antes de la visita al Barcelona, al tiempo que afirmó que existen más argumentos aparte de la motivación.

“No es cuestión de motivaciones, para eso que traigan a un psicólogo que haga arengas motivacionales. Es de juego. Y el análisis es que este equipo perdió siete puntos de nueve al inicio, es el principal análisis. Además perdió a dos jugadores muy importantes que hacía el 60-70% de los goles, ese es el análisis”, dijo en sala de prensa.

“A partir de estos dos conceptos que yo acepté y por eso estoy aquí, que yo podría estar en mi casa tranquilamente y que se comiera el marrón otro, me siento feliz en este equipo. Estoy seguro de que nos salvaremos, desde la autocrítica y la humildad. Respetando a los rivales, a los árbitros, a los medios y cualquier opinión”, señaló.

Aguirre tampoco estuvo de acuerdo con que el conjunto solo da sensación de peligro cuando va a remolque: “Eso es una sensación del periodista. Yo tengo otras sensaciones. Contra el Real Valladolid tuvimos 70% la pelota y pateamos a arco muchas veces. Ya dije que tiramos muchos centros. A partir de ahí, no es tema de profundidad o de doblar laterales”.

“Al final de cuentas cada uno interpreta lo que quiere y lo dice. Nosotros tratamos de jugar de una manera. Eso se descompone con el gol en contra. Y pese a eso, el equipo, trató de jugar al fútbol. Si sólo ves el resultado, el equipo fue un desastre. A partir de ahí no hay manera de defender una derrota. Vi el vídeo con los jugadores y creo que hicimos las cosas como las debíamos hacer”, apuntó.

En cuanto a la falta de profundidad, dijo: “Pues claro que nos falta profundidad. Ya nos costaba hacer gol con dos jugadores que no están, ahora nos cuesta un poco más. Pero eso ya lo sabíamos. Trabajamos en ello. Queremos llegar con muchas unidades en el ataque. A ver qué pasa en Barcelona”.

También se le planteó que los suyos juegan mejor con extremos y más gente arriba: “Suena bonito, en la tele suena bien. Pero que el periodista me ayude y me diga quién y cómo porque es jodido. Los puntos de vista son respetables y a él le digo eso, que se ve bonito al equipo con dos abiertos tirando centros. Tiene toda la razón, sí. Voy a intentar seguir su consejo”.

En relación a un posible aumento de protagonismo del delantero costamarfileño Roger Assalé, explicó: “Puede jugar inicialmente en cualquier partido y estar en el banquillo en cualquier partido. Como todos los demás. Todos están sanos. Todos quieren jugar y pueden jugar o quedarse en el banco. Cada uno interpreta los cambios como quiera”.

“Nosotros tenemos un plan para estos 10 partidos y a partir de ahí moveré todo lo que crea necesario. Assalé puede jugar de titular los 90 minutos, uno solo o no jugar”, manifestó en la última comparecencia antes de viajar al Camp Nou.

Al hilo de esto, no cree que sea necesario dar descanso a algún futbolista: “Aquí no hay titulares y suplentes. ¿Descanso a quién? Todos jugamos al mismo nivel. No hay descanso específico para nadie, todos trabajan lo que tienen que trabajar. Pensamos que cada partido es distinto al otro e intentaremos poner a los que creemos que están mejor para ese día”.

“Si en algo destacamos el otro día fue en el tema físico, tenemos unos números como los de antes. No hubo merma física, el equipo corrió como el que más. Estoy muy tranquilo y muy contento, no veo diferencias entre unos y otros. Haremos cambios simple y llanamente porque creemos que de esa forma y con esos jugadores podemos hacerle daño al Barcelona”, expresó.

Asimismo opinó que el fallo que desencadenó el 0-1 contra el Real Valladolid no afectó ni al meta Iván Cuéllar ni al defensa nigeriano Chidozie Awaziem: “En el resto del partido jugaron como les dije. Hicieron lo que les pedí y seguro que no les afectó. Si juegan no les afectará. Son errores puntuales, que te quedas ahí y ya están”.

“Se equivocan todos. Aquí se equivoca el míster primero. Soy el máximo responsable de esa jugada. Y a partir de ahí jugaron su partido. Una cosa es que hubieran estado mal, en todas las acciones, que se hubieran venido abajo… pero hicieron un partido completito”, agregó.

El mexicano asume que la vuelta ha sido complicada para los porteros en general: “Yo creo que las distancias en los porteros fue lo que más se acusó en este confinamiento. Fui muy insistente con mi entrenador de porteros para que viera la manera de que desde el minuto uno buscara las distancias, que se tiraran. Para un portero el trabajo diario es distinto y en casa no podían hacerlo”.

“Alguno tenía jardín pero no es lo mismo que te tires ahí, que tu hijo te tire el balón o que estés contra la pared. El portero es una posición tan específica que requiere un entrenamiento específico y fue esa posición la que más ha costado. Por las distancias, por la velocidad el disparo, por la calidad en el tiro…”, subrayó.

Por último defendió que quizás no hagan falta 42 puntos para salvarse: “Desde que llegué aquí no mencioné 42 puntos. Lo hice en el pasado, pero de noviembre para acá nunca hablé de esa cifra precisamente por el déficit inicial. No ajustan las cuentas, este equipo se salvó sus dos primeras temporadas en Primera con 35-36”.

“Da la sensación de que en esos puntos puede estar la permanencia. Vamos a ver. No hago cuentas. Sí lo dije muchas veces en el Espanyol, en Pamplona, en Zaragoza. Pero aquí no lo he dicho nunca porque sabía yo que igual con menos se puede. Estoy en ello”, finalizó.