¡Amargo empate del Sevilla!

Levante lo iguala de forma agónica

Deja dos puntos en su camino hacia la Champions

ALICANTE (EFE).- El Sevilla se dejó dos puntos en su camino hacia la Liga de Campeones, en un partido que dominó en la primera mitad y controló en la segunda frente a un Levante con carencias, que estuvo atenazado muchos minutos, pero que no se rindió y salvó un punto.

El conjunto andaluz fue el dueño del encuentro, pero no supo buscar el segundo tanto, mientras que el Levante fue capaz de reaccionar en el último cuarto de hora para empatar, con alguna opción de dar la vuelta al marcador.

 

LLEVÓ EL PESO DEL JUEGO

El Sevilla llevó el peso del encuentro desde el inicio con largas posesiones de balón ante un rival que tenía las ideas muy claras y que gracias a su orden defensivo impedía que su oponente encontrara espacios y dispusiera de opciones de gol.

Se jugaba a buen ritmo, sin apenas interrupciones, con Banega como conductor de las acciones ofensivas del Sevilla, un equipo que se prodigaba especialmente por la banda derecha con penetraciones de Jesús Navas y Ocampos.

El partido era vistoso, pero no tenía ocasiones. La más clara del primer periodo salió de las botas de Munir que envió una falta lanzada con rosca al travesaño de la meta de Aitor a los quince minutos de juego.

A partir de entonces se consolidó el dominio visitante ante un Levante que con un 4-4-2 muy definido que mantenía a su rival lejos de su área, pero que presentaba algunos problemas para recuperar el balón.

 

VENTAJA Y EMPATE AGÓNICO

El 0-1 llegó a los treinta segundos de la reanudación tras un gran pase de Diego Carlos a Munir, que cedió a De Jong para abrir el marcador, lo que dejaba sin efecto el esfuerzo defensivo y organizativo del equipo valenciano y premiaba la buena disposición de los hombres de Julen Lopetegui hasta el intermedio del choque.

El control del juego era del Sevilla, que buscaba ampliar la cuenta ante un Levante que había dado un paso atrás respecto a la imagen ofrecida hasta el descanso.

Lo ajustado del marcador era el principal argumento para que el Levante albergara esperanza y gracias a ello llegó la igualada final que gustó más al Levante que al Sevilla.

Casi al final, un balón rebotó en Diego Carlos y generó el empate, a los 88.