América y Pumas llaman a la no violencia

Piden un clásico en paz

Directivos, técnicos y jugadores conviven y ponen la muestra

El juego América-Pumas es uno de los más pasionales en el futbol mexicano y dada la gran rivalidad que existe entre las aficiones de ambos cuadros, está considerado como un juego de alto riesgo, por lo que los integrantes de ambos equipos hacen un llamado a la gente para evitar la violencia.

Directivos, técnicos, jugadores y mascotas de ambos conjuntos, tuvieron ayer una convivencia para ponerles la muestra a los aficionados, tuvieron una visita al Museo Memoria y Tolerancia de cara al Clásico.

Por América estuvieron el presidente Santiago Baños, el técnico Miguel Herrera, y jugadores como Giovani Dos Santos, Emanuel Aguilera y Henry Martín.

De parte de Pumas lo hicieron su presidente deportivo Jesús Ramírez, el entrenador Miguel González Míchel, y los futbolistas Andrés Iniestra, David Cabrera y Luis Quintana.

 

A DIVERTIRSE

Conscientes que en muchas ocasiones los aficionados confunden su afición y su pasión se desborda, los integrantes de ambos clubes pidieron a sus aficionados disfrutar el partido, dejar que la pasión se quede en la cancha y llevar la fiesta en paz.

“Invitamos a la afición al partido, que es eso, un partido de futbol, y los invitamos a gozarlo y a divertirse. La rivalidad, al fin del día, queda dentro de la cancha y no debe pasar de ahí”, señaló el presidente deportivo de las Águilas, Santiago Baños.

Mientras su homólogo de la UNAM, Jesús Ramírez, comentó por su lado que “es una gran oportunidad de manifestarnos con buenas costumbres, sobre todo porque van familias y niños a pasar un rato divertido, agradable, a apoyar a su equipo”.

Ayer, los integrantes de las dos delegaciones estuvieron atentos a la información, a las imágenes que vieron en el recorrido que ofreció la guía en la visita por las salas del Museo Memoria y Tolerancia, donde les explicaron diversos temas, pero su objetivo principal fue precisamente transmitir un mensaje de tranquilidad, de cero violencia, de convivencia, a la espera de que lo capten sus seguidores y la fiesta en el Azteca sea sin problemas extracancha, que la gente se divierta y que gane el mejor.