Aplazan para hoy llamada de Trump a Peña por sismo

La llamada del presidente estadunidense Donald Trump a su homólogo mexicano Enrique Peña Nieto, programada para el martes, en la que ofrecería sus condolencias por las víctimas del terremoto, fue reagendada “por problemas técnicos”.
Ayer trascendió que el mandatario estadunidense se comunicaría con Peña Nieto para abordar el tema de los desastres naturales que golpearon a México. Sin embargo, por la noche se informó que, por cuestiones de carácter técnico, la conversación se posponía para hoy a mediodía.
Al ser consultada sobre por qué Trump no había llamado aún a Peña Nieto, la portavoz de la Casa Blanca Sarah Sanders dijo en una conferencia telefónica que la llamada estaba prevista para la tarde del martes, lo que finalmente no ocurrió.
Los desaciertos y constantes cambios de Trump en su visión hacia México, a cuyas autoridades busca obligar a pagar por la construcción del muro fronterizo, han llevado la relación bilateral a situaciones adversas no vistas en décadas.
El anuncio de la Casa Blanca sobre la llamada telefónica obedecería a las críticas a Trump por la nula referencia a la tragedia en México, cuyo gobierno reaccionó de inmediato al desastre provocado por el huracán Harvey en Texas.
México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se solidarizó de inmediato y ofreció apoyo ante la emergencia que viven los texanos.
Mientras tanto, el gobierno estadunidense emitió dispensas para las revisiones ambientales y otras evaluaciones a fin de reemplazar un tramo de muro fronterizo en la ciudad de Calexico, California; es la segunda ocasión en la que Trump hace uso de esa autoridad en menos de dos meses.
Los críticos dicen que dichas exenciones son un abuso de poder y una amenaza al medio ambiente.
El aviso publicado en el Registro Federal indica que la dispensa se aplica para cinco kilómetros (tres millas) hacia el oeste del cruce fronterizo en el centro de la ciudad californiana, donde viven unas 40 mil personas.
De acuerdo con informes oficiales, el Departamento de Seguridad Nacional reemplazará una cerca de malla de unos 4,3 metros de alto por una valla de hasta 7,6 metros de altura hecha a base de barras gruesas.
Es la séptima ocasión en que el gobierno federal se exenta de cumplir las revisiones ambientales que exige una ley de 2005. Esa ley exime al gobierno de la Ley Nacional de Protección Ambiental, la cual pide revisiones exhaustivas para los impactos al medio ambiente, y de otras leyes.
En agosto, el departamento se exentó de dichas revisiones para una franja de valla de 24 kilómetros en San Diego. (Agencias)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *