Aprueban en comisiones imponer de 2 a 5 años de cárcel a quienes apliquen terapias de conversión

Las comisiones unidas del Congreso de la Ciudad de México aprobaron sancionar las llamadas terapias de conversión para personas homosexuales, con el cual se impondrán de dos a cinco años de prisión y de 50 a 100 horas de trabajo comunitario a quien imparta u obligue a recibir este tipo de terapias.

Los integrantes de las comisiones de Administración y Procuración de Justicia y la de Igualdad de Género modificaron el Código Penal capitalino en materia de tipificación a los contratos, tratamientos, terapias, servicios, tareas o actividades que pretendan corregir la orientación sexual e identidad o expresión de género y que atenten contra la libre autodeterminación de las personas en la Ciudad de México, llamadas terapias de conversión.

El presidente de la Comisión de Administración y Procuración de Justicia, Eduardo Santillán Pérez, explicó que un derecho humano es el derecho sexual y reproductivo, y dentro de éstos se encuentra determinar libremente la orientación sexual e identidad de género. “Es un tema de los más complejos que ha requerido de un análisis profundo para garantizar en el Código Penal que no se atente contra el libre desarrollo de las personas”, dijo.

Insistió en que es un derecho humano fundamental que busca que las personas puedan desarrollar libremente su personalidad, y a partir de ello puedan alcanzar su desarrollo personal, emocional, social y señaló que múltiples instrumentos internacionales señalan que la preferencia de género y la identidad sexual es un derecho fundamental.

Por lo tanto, agregó, una persona no puede ser obligada, bajo ninguna circunstancia, para alterar o modificar la expresión o identidad de género.

La modificación, impulsada por el diputado Temístocles Villanueva reforma el artículo 190 quarter, correspondiente al capítulo de Delitos Contra el Libre Desarrollo de la Personalidad y la Identidad Sexual, en donde se especifica que se entiende por terapias de conversión, aquellas prácticas consistentes en sesiones psicológicas, psiquiátricas, métodos o tratamientos que tenga por objeto anular, obstaculizar, modificar o menoscabar la expresión o identidad de género, así como la orientación sexual de la persona, en las que se emplee violencia física, moral o psicoemocional, mediante tratos crueles, inhumanos o degradantes que atenten contra la dignidad humana.

Con las observaciones y propuestas de diputadas y diputados también se estableció que a quien imparta u obligue a otro a recibir una terapia de conversión se le impondrán de dos a cinco años de prisión y de 50 a 100 horas de trabajo en favor de la comunidad, aun que este delito se perseguirá por querella.

Si la terapia de conversión se hiciere en un menor de 18 años de edad o persona que no tenga capacidad para comprender el significado del hecho o persona que no tenga la capacidad de resistir la conducta, la pena se aumentará en una mitad y se perseguirá por oficio.

La presidenta de la Comisión de Igualdad de Género, Paula Soto Maldonado, reconoció que hubo interés para atender un tema urgente como son las llamadas terapias de conversión, que no son más que un delito disfrazado y  normalizado por una sociedad intolerante, es un delito del que son víctimas tanto mujeres como hombres.

Recordó que según el informe de la Convención Sobre todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés), en el año 2018, las mujeres lesbianas y bisexuales son objeto de amenazas constantes de someterlas a llamados métodos de curación, que conllevan a un sinnúmero de violaciones a sus derechos humanos.

El diputado Temístocles Villanueva Ramos, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso local, aseguró que la aprobación de este dictamen es un avance importante, porque fue una exigencia de la comunidad LGBTTTI.

“Las terapias de conversión no han logrado ser sancionadas en ninguna otra entidad de la República, la Ciudad de México se puede poner a la vanguardia. Ciertamente ha sido un tema complicado para dictaminar, para encontrar el tipo penal adecuado, que la redacción empate con nuestras leyes, con el Código Penal y la Ley de Salud local”, acotó.

Asimismo, avanzar en el tema de las terapias de conversión permite que el debate se clarifique, que se entienda por qué tenemos que evitar restringir los derechos a las personas en razón de su género.

La coordinadora de los diputados de Morena, Martha Ávila, aseguró que no hay investigación que señale que la identidad de género sea reversible.

“Esto nos pone a la vanguardia a nivel internacional. Es un gran avance con los derechos plenos que construimos. Hoy aprobamos un dictamen que es una forma de hacer justicia a las mujeres, hombres, niñas, niños, personas de la comunidad LGBTTTI, quienes se han visto agredidos por su forma de actuar o sentir, al grado de someterse a las terapias menoscabando la identidad de género”, indicó.