Aún sin acuerdos Hacienda y empresarios por ley de empresas fantasma o factureras

A escasos días de que la Cámara de Diputados discuta y vote la miscelánea fiscal, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el sector empresarial no terminan de ponerse de acuerdo en uno de los principales temas que ha sido cuestionado por los empresarios, que es la interpretación de “ley de empresas fantasma o factureros”, pero esperan lograr el consenso este fin de semana.

En una conferencia de prensa a la que se convocó para anunciar en primera instancia, la conclusión de los acuerdos alcanzados y no así un avance de ellos, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez y el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Carlos Salazar Lomelín, aseguraron que se han alcanzado acuerdos para hacer precisiones “menores”, ajustes o hasta cambiar los umbrales en algunos elementos de la miscelánea fiscal.

Lo anterior, con el principal propósito de evitar la evasión, la elusión y castigar la defraudación fiscal, sin desincentivar la inversión ni modificar los ingresos esperados para el próximo año por unos 30 mil millones de pesos.

Herrera Gutiérrez sostuvo que estos ajustes al marco legal es para dar certidumbre jurídica a los contribuyentes, pero también que cumplan con sus obligaciones aquellos que tienen que pagar impuestos.

Así, señaló que la iniciativa contra “las empresas fantasma” afecta a cinco leyes en materia fiscal, pero que tiene como objeto atacar un tipo de delincuencia, esto es, a las empresas que formalmente existen con un RFC (Registro Federal de Contribuyentes), “pero que no tienen actividad económica, no le compran insumos a empresa alguna para producir nada, no venden nada a ninguna empresa, lo único que hacen es generar o vender facturas pero no hay ninguna actividad económica real, con el único objeto de defraudar al fisco”, explicó.

Es más, precisó el responsable de las finanzas de las país, que las empresas que no caerían en este supuesto son aquellas que “por alguna razón utilizan una factura falsa”, pero que sí tienen actividad, por lo que no caería en los supuestos de ser una empresa fantasma.

Además de que para el uso de este tipo de facturas se tiene un límite, esto es, que el monto límite de defraudación son casi 10 millones de pesos, y para ello la empresa tendría que tener ventas brutas y entregar facturas por cuando menos 30 millones de pesos, “es decir, si aplica 33 por ciento de tasa impositiva, por lo que empresas con ventas brutas menores a 30 millones ni siquiera caen en este supuesto”.

De ahí que, señaló el funcionario, la legislación aplicaría para un muy pequeño número de empresas que pueden manejar esas cantidades de dinero tomando en cuenta la gran cantidad de empresas que operan en el país.

“Nosotros tenemos claro lo que debemos hacer, pero se ha detectado que debemos hacer un mayor trabajo en términos de informar de qué es lo que pasa”, para evitar la serie de confusiones o malos entendidos que se tienen en el sector empresarial del país.

Por lo que toca a los contribuyentes, observó que se tienen cuatro categorías: “el común”, sin conducta delictiva, que cumple en tiempo con sus declaraciones; el que comete un delito fiscal básico, que utiliza engaños, defrauda por cualquier motivo, con una pena de dos meses a nueve años de prisión, pero no requiere prisión preventiva.

Mientras que quien comete un delito grave, utiliza engaños, mecanismos para ocultar su conducta, defrauda con más de nueve millones de pesos, puede alcanzar una pena de tres meses a 13.5 años de prisión, sí hay prisión preventiva para él, “no hay salidas alternas”, pero procede el perdón si cumple con los pagos requeridos y acordados con Hacienda.

Y el cuarto tipo es la delincuencia organizada y para ello se requiere la participación de tres o más personas cuyo único objeto sea la defraudación fiscal, y para éstos sí hay prisión de cuatro a 16 años, y opera la prisión preventiva.

En su momento y de manera breve, Carlos Salazar señaló la importancia de hacer precisiones en la miscelánea fiscal y la aplicación de la misma, además de cómo se conecta con otras leyes, como la Ley de Extinción de Dominio.