Batalla a morir

La guerra de lodo desatada en torno a la campaña electoral extraordinaria en el estado de Puebla solo revela la profunda división que se gesta en el partido Morena, hoy en el gobierno.
La batalla es a morir o, a matar, como burlonamente manifestaron en grabaciones filtradas a la prensa, el ex aspirante a candidato por Morena, Alejandro Armenta Mier. y la panista Violeta Lagunes, quienes expresaban que habría que darle miel a Barbosa para que muriera, como consecuencia de su diabetes.
El insulto y la denostación no es solo del frustrado candidato Armenta sino también del suplente del Senador Ricardo Monreal, Alejandro Rojas Díaz Durán, quien ya hasta una denuncia presentó ante la Fiscalía General de la República por los delitos de enriquecimiento ilícito, evasión de impuestos y lavado de dinero.
El fuego amigo es, como se observa, de artillería pesada y se eleva al enfrentamiento entre Yeidckol Polevnsky y Ricardo Monreal, como anticipo a lo que será la dura batalla por la sucesión presidencial, cuando apenas han transcurrido escasos cinco meses de iniciada esta administración.
Nadie, hasta el momento, ha intervenido para calmar los ánimos de los confrontados morenistas, pero lo cierto es que mucho debilita la imagen de este partido, a quienes no pocos quisieran verlo hundirse.
Por esa razón aprovechan toda circunstancia para dañar a Morena, como han sido los casos de Mario Espinoza, asesor de ese partido en el Senado, detenido por presunta violación a una menor, o como el juicio de desafuero a otro morenista, el Diputado Cipriano Charrez Pedraza, quien es acusado de homicidio culposo en un accidente vial en el estado de Hidalgo.
Si quieren salvaguardar la imagen de Morena y mantener la simpatía popular, tendrán que resolver la guerra interna y enfrentar con tino los escándalos de sus militantes, además de establecer una estrategia de manejo de crisis y control de daños.
De lo contrario sufrirán afectaciones irreversibles que se reflejaran de manera clara en las urnas.
SUSURROS
Los combustibles, especialmente la gasolina sigue siendo uno de los temas más recurrentes “en las mañaneras” del Presidente de la Republica.
Primero fue el huachicol, luego la baja en la calificación crediticia de Pemex, más tarde la nueva política petrolera (con millonarios pero insuficiente inyección de recursos a la petrolera) y ahora los elevados precios a la gasolina en las estaciones de servicio.
Ya es escena común ver gasolineras con logotipos de distintas marcas ofreciendo combustible, aunque todo provenga de la misma fuente: Pemex, pero eso si, con diferentes precios al consumidor.
El esquema de comercialización de gasolinas es complejo y facilita los abusos en su expendio, por lo que el Presidente hizo una llamada a misa, perdón un exhorto a los gasolineros para que reduzcan sus utilidades y bajen los precios finales.
Desde luego que la Organización Nacional de Expendedores de Petróleo (Onexpo), rechazó que tengan excesivas utilidades, sin dar acuse de recibo a la propuesta presidencial de crear una red de expendedoras de gasolina del gobierno que ofrezca el combustible a menores precios.
Ya veremos en que acaba este margayate.

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz
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