BBVA México insta al Gobierno a invertir en el sector salud y no en Dos Bocas, Santa Lucía y Tren Maya

México necesita sobre-reaccionar ante las posibles consecuencias que dejen las acciones para contrarrestar al COVID-19, como el reconsiderar las metas fiscales establecidas para este año, pues es momento en que el Gobierno invierta, dejando a un lado, al menos por el momento, proyectos que no son prioritarios como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el Aeropuerto alterno de Santa Lucía.

También, dar estímulos fiscales que deberían ser en forma de créditos, posposición de pago de algunos impuestos y no transferencias directas.

Así lo afirmó Carlos Serrano, economista en jefe de BBVA México, luego de recordar que la administración pública ha  reconocido que hay debilidades en el sector salud, por lo que se debe hacer una reasignación de partidas presupuestales.

“Consideramos que debería de haber una reasignación de partidas presupuestales dirigidas a los proyectos de inversión no rentables, como la nueva refinería, el Tren Maya o el aeropuerto de Santa Lucía, para priorizar la adquisición de materiales y provisión de servicios médicos adecuados a las necesidades de atención hospitalaria ante el brote del coronavirus”, dijo.

Serrano Herrera comentó que el país atraviesa un momento en que se deben tomar medidas rápidas, pues ante la expansión del COVID-19, el banco prevé una contracción económica de 4.5 por ciento para este año.

“Creemos que esta crisis va a ser más severa, a nivel mundial, que la de la gran depresión de los años ‘30s o la que se atravesó entre 2008-2009”, dijo.

Observó que el menor crecimiento será consecuencia de una  reducción en la exportación de productos elaborados en México, la baja generación de empleos o cierre de empresas y los consecuentes despidos, la baja del precio del petróleo.

A todo ello se suma, dijo en entrevista remota al hablar sobre el impacto del COVID-19 en la economía, la toma de medidas antidemocráticas como la relacionada con la empresa Constellation Brands, que sólo deja mal parado al país en momentos en que se requieren inversiones extranjeras.

No dejó de observar que en esta crisis por el coronavirus y los menores precios del petróleo, Petróleos Mexicanos (Pemex) también saldrá afectado.

“Con la caída de los precios internacionales del crudo, todas las empresas del mundo se verán afectadas, varias desaparecerán. Pemex no escapará de esta realidad y sus pérdidas serán mucho mayores a las observadas en los últimos años”, señaló Carlos Herrera.

De ahí que, para atacar el problema, es necesario suspender cualquier plan de emisiones que tenga contemplado Pemex, detener la construcción de la refinería de Dos Bocas, Tabasco y reducir la actividad de refinación e importar más gasolinas “aprovechando el bajo precio actual y el hecho que Pemex pierde considerables sumas al refinar”.