Black Tiger: Una nueva era que busca ser magnífica

Black Tiger VIII renace tras su etapa como Magnus y apunta a dominar la lucha libre con ambición internacional



Foto: Omar Ortiz

Un viaje a Japón en 2024 fue la señal que Magnus necesitaba para darle un giro total a su carrera. En el lejano oriente se enfrentó a Tiger Mask, y para desbalancearlo, utilizó parte de la indumentaria del némesis eterno del tigre, pero en su versión oscura. Ese fue el primer guiño para el renacimiento. Tras un empate ante el gladiador japonés y una destacada participación en Fantasticamania, el mexicano se ganó el derecho de portar el “Manto Sagrado” y encarnar a la octava versión de Black Tiger.

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En charla exclusiva para Ovaciones, el nuevo felino del bando rudo dejó claro que no viene a llenar un hueco, sino a reclamar un lugar que, por destino, le pertenece.

La herencia de New Japan Pro-Wrestling

Portar un nombre que han llevado leyendas como Silver King, Rocky Romero o el mismísimo Eddie Guerrero, conlleva un peso que pocos pueden soportar. Sin embargo, para el hoy Black Tiger VIII, la responsabilidad es su mayor motor.

Tiger Mask no se retira por la edad, sino porque volvió Black Tiger. Crecí con la lucha de todo el mundo —inglesa, americana y japonesa— pero soy fanático de los pesos juniors. Sé lo que tengo en los hombros y lo que tengo puesto en la cabeza. Es un compromiso muy grande, pero para mí no es difícil; cuando estás destinado a algo, aunque te quites”, afirma con seguridad.

El cambio de piel no es solo estético; es una reinvención total. Para el luchador, el público que lo conoció como Magnus ahora exige una evolución que esté a la altura de la herencia de New Japan Pro-Wrestling.

“Este es un manto sagrado y un compromiso sagrado. Yo puedo luchar en Japón una vez al año y a la gente le va a funcionar, pero en México la afición espera ver algo diferente. Tengo que estar en el gimnasio al mil por ciento y dar ese extra, ese plus. La gente ya vio todo con el personaje anterior”, comenta sobre la exigencia de esta nueva etapa.

En la mira de las leyendas y la familia

El renacer trajo victorias inmediatas. Black Tiger se impuso en la tercera eliminatoria de campeones nacionales tras vencer a Esfinge, ganando su lugar en el triangular final por el 70 Aniversario de la Arena México, donde se medirá ante Máscara Dorada y Hechicero.

“Son los peces gordos. Pero también me gustaría acabar con tipos como Atlantis o Blue Panther, que se dicen leyendas del Consejo Mundial de Lucha Libre. Para mí ya están acabados, son unos chicharrones. Los voy a embalsamar y a mandarlos a un museo”, dispara el rudo, quien asegura que no busca el aplauso de nadie. “No vengo a agradarle a nadie. Si me la quieren mentar, que lo hagan”.

Sin embargo, la rivalidad que más morbo genera es la que comparte por sangre. Místico, la máxima figura del CMLL, es su primo, y Black Tiger está listo para que el árbol genealógico arda.

Místico se la pasa diciendo que es la leyenda y la cara de esta empresa. Lo reconozco, la afición sigue a ese ídolo. Pero así como vive el sueño de ser un ‘boom’, ya le llegó su pesadilla: yo, Black Tiger”.

Hambre internacional

Con el respaldo de la empresa nipona, el tigre busca exponer el personaje en niveles globales. En su agenda no solo está su rival natural, Tiger Mask, sino exponentes como El Desperado o figuras de AEW.

“Ya he tenido oportunidad de presentarme en Estados Unidos. Me gustaría buscar a esas facciones que están pesando, como Death Riders o la Don Callis Family. Quiero buscar a Takeshita y Okada; demostrarles quién soy en realidad”.

Black Tiger VIII ha llegado para quedarse y, a juzgar por sus palabras, la Arena México está por presenciar una de las versiones más despiadadas del rudo felino.

El Dato: Black Tiger VIII se unirá a Máscara Dorada y Hechicero el próximo 24 de abril en la funci