Buena señal

Antes muy cercanos, Carlos Lomelí Bolaños se convirtió en una piedra en el zapato para Enrique Alfaro Ramírez, Gobernador de Jalisco.
Lomelí como superdelegado de Jalisco disputaba poder al gobernador, pero ello acabo hace un par de meses con la renuncia del conocido empresario a la Delegación de Programa de Desarrollo Integral del Gobierno Federal en el estado.
Nadie hubiese pensado que empresas de Lomelí pudiesen ser sancionadas por el gobierno de López Obrador, quien orondo se paseaba con el empresario por la entidad con la molestia del Gobernador.
Sin embargo, como buena señal de efectivo combate a la corrupción la Secretaria de la Función Pública (SFP), multó a las farmacéuticas Lodemic, S.A. de C.V. y laboratorios Solfrán con 1 millón 50 mil pesos por probables conflictos de interés.
Lo peor para Lomelí, es que como resultado de las investigaciones que probaron que ambas empresas falsearon información al participar en licitaciones públicas, fueron inhabilitados por 2 años y 6 meses.
Responsables de las empresas manifestaron, al participar en licitaciones, que no contaban con ningún integrante que fuera servidor público, cuando en ese momento Lomelí era Diputado Federal, lo cual viola la Ley de Adquisiciones, Arrendamiento y Servicios del Sector Público.
De acuerdo con Mexicanos Contra la Corrupción el empresario integró una red de empresas farmacéuticas que obtuvieron contratos por 164 millones de pesos, negocio que no podrá repetir Lomelí, por lo menos hasta el 2023.
La señal enviada por el Gobierno Federal con la renuncia de Lomelí como superdelegado y la inhabilitación de sus empresas para contratar con el gobierno marca un efectivo combate a la corrupción, que ya no se queda solo en el pasado, sino que vigila el presente.

SUSURROS
La violencia sigue siendo el principal problema del país y ahora amenaza con ser el principal obstáculo para la exportación del aguacate a Estados Unidos.
México es el primer productor de aguacate en el mundo, con niveles de ventas al exterior por más de un millón 878 mil toneladas anuales.
Para que el aguacate mexicano pueda ser recibido en Estados Unidos es imprescindible la certificación por parte del Gobierno de Washington, pero por las amenazas y presiones del crimen organizado recibidas por funcionarios estadunidenses en Michoacán, podrían cancelar la autorización de compra.
El 85 por ciento de la explotación del aguacate va a Estados Unidos, por lo que de concretarse la amenaza se daría un duro golpe a los productores mexicanos.
La violencia, es hoy día, la peor amenaza para los mexicanos y, ahora también, para las exportaciones.

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz
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