Burócratas rechazan 3 por ciento

La Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) rechazó el incremento salarial de hasta 3 por ciento anunciado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Dijo que es inaceptable por ser unilateral y que por ello queda sin efecto.

A juicio de la FSTSE, esa información es “violatoria de las afirmaciones hechas por el Presidente de la República”, Andrés Manuel López Obrador, el 6 de diciembre pasado.

Ante ello propuso revisar el salario integral a partir del sueldo base y las prestaciones adquiridas, así como hacer valer los resolutivos aprobados durante el Consejo Nacional Extraordinario de esa Federación que se celebró el 23 de mayo de 2019.

Planteó instalar una mesa de trabajo bipartita con la representación de Hacienda y de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, y puntualizó que “nos mantenemos atentos al avance de nuestras justas demandas”.

El viernes, Hacienda anunció que los trabajadores del gobierno federal que ganan menos de 200 mil pesos al año libres de impuestos, equivalente a un máximo de 16 mil 666 pesos mensuales, recibirán un incremento salarial extra de entre 1 y 3 por ciento durante 2019.

El titular de la dependencia, Carlos Urzúa, informó que dicho beneficio es independiente al incremento porcentual ordinario de 3.35 por ciento determinado para la burocracia federal durante este año.

Será retroactivo al primero de enero pasado.

Explicó que el nuevo aumento salarial tendrá un costo tres mil 500 millones de pesos, los cuales serán cubiertos a través del presupuesto federal y aclaró que ello no supone un desembolso extra.

“No es algo extra que no hayamos previsto, sino que está en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2019. Era una especie de guardadito que ya teníamos para ahora que se venga el incremento de los salarios de los funcionarios públicos”, afirmó.

Refirió que el incremento salarial permitiría cumplir con el compromiso de campaña del presidente Andrés Manuel López Obrador; de mejorar las condiciones económicas y la calidad de vida de los burócratas con menos ingresos.