PARÍS, Francia.- El británico Andy Murray no fue capaz de aprovechar ninguno de los siete puntos de partido de los que dispuso y terminó por perder un encuentro épico con el alemán Dominik Koepfer, por 6-4, 5-7 y 7-6 (9), en la primera ronda del Masters 1.000 de París Bercy, donde ganó en 2016 y fue subcampeón un año antes.
Fue una despedida cruel para Murray, que se aferró al partido hasta el límite guiado por una encomiable reacción pero que le dejó a orillas de un triunfo que al final amarró el germano, en la primera ocasión que tuvo tras una lucha sobre la pista de tres horas.
HACE UN LUSTRO
Murray ya había reinado en París hace un lustro. Entonces era el mejor momento del tenista escocés, acomodado en la parte alta del circuito y que competía mano a mano por el éxito con Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic.
Nada que ver con la situación que vive en los tiempos recientes Murray, relegado por culpa de las lesiones a un papel menor. A sus 34 años, lastrado por sus problemas físicos, busca la motivación en cada partido y cada evento.
Poseedor de 46 títulos, entre ellos tres Grand Slam, Murray no alcanza los momentos cumbre de las competiciones desde que ganó en Amberes hace dos temporadas.




