Caín Velasquez sale de prisión y es recibido con mariachi por su familia

Caín Velasquez quedó en libertad condicional tras cumplir parte de su condena por un caso legal relacionado con la defensa de su hijo.



Foto: Cortesía

Caín Velasquez ha cambiado el ruido de las puertas metálicas de la prisión por el sonido del mariachi. Ese mismo aire que solía llenar sus pulmones antes de cada combate, volvió a ser suyo. El excampeón de peso completo de UFC fue puesto en libertad después de permanecer casi 11 meses recluido en una prisión estatal en Soledad, California. El luchador, originario de Yuma, Arizona, obtuvo la libertad condicional tras cumplir una parte de la condena impuesta por un caso que conmocionó al mundo de las artes marciales mixtas y despertó un debate sobre los límites de la justicia a mano propia.

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El año pasado, un juez sentenció a Velásquez a cinco años de prisión —de los cuales ya había cumplido aproximadamente tres años y medio en el momento de la sentencia— por lo que su salida se produjo tras completar el periodo restante. El exluchador se declaró sin competencia —una figura legal similar al no disputar los cargos— ante múltiples acusaciones, entre ellas la de intento de homicidio. Un final judicial para una historia que comenzó como una pesadilla familiar y terminó con disparos en las calles de San José.

Los hechos que llevaron a Velásquez tras las rejas se remontan a febrero de 2022. Esa mañana, el excampeón se convirtió en protagonista de una persecución automovilística que heló la sangre de quienes la presenciaron. Caín persiguió un vehículo y disparó contra el conductor en plena vía pública. Las imágenes, difundidas posteriormente, mostraban la desesperación de un padre que, según sus abogados, actuó movido por el dolor más profundo.

Los investigadores determinaron que Velásquez había identificado al conductor del vehículo como la persona acusada de haber abusado sexualmente de su hijo pequeño en una guardería. Ese individuo, cuyo nombre no ha sido revelado para proteger la identidad del menor, enfrenta actualmente cargos penales separados por el presunto abuso. La coincidencia en el lugar y el momento desencadenó la reacción del luchador, que decidió tomar la justicia por su mano en un arranque de furia paternal.

El caso dividió a la opinión pública. Para muchos, Velásquez era un héroe que había defendido lo más sagrado, como es la integridad de su hijo. Para otros, su acción fue un acto de violencia injustificable que puso en riesgo vidas inocentes. La justicia, finalmente, se inclinó por la segunda lectura, aunque reconoció las circunstancias atenuantes de un padre desesperado.

Las condiciones específicas de la libertad condicional de Velásquez no han sido reveladas por las autoridades penitenciarias. Lo que sí se conoce es el arrepentimiento expresado por el ex peleador en múltiples ocasiones durante el proceso judicial. Velásquez ha pedido disculpas por sus actos y ha asegurado que no desea hacer daño a nadie, incluido el hombre al que persiguió aquella mañana de un febrero lejano. El gesto es interpretado por sus seguidores como una muestra de humanidad en medio de la tormenta.

La familia de Caín lo recibió con un mariachi para celebrar su libertad. Su salida de prisión cierra así un capítulo oscuro en la vida de quien fuera uno de los pesos completos más dominantes en la historia de UFC. Campeón indiscutido, con victorias sobre leyendas como Brock Lesnar o Junior Dos Santos, su legado deportivo quedó empañado por un incidente que trascendió los octágonos para adentrarse en los tribunales.