Calderón cosecha lo que sembró tras el fraude a AMLO en 2006

Felipe Calderón Hinojosa cosecha lo que sembró.

Los estudiantes del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) se impusieron y evitaron que el ex presidente acudiera hoy a sus instalaciones a dar una conferencia, invitado por los alumnos de la carrera de derecho.

Y demostraron que, contrario a lo que creen quienes promueven la lucha de clases y los estigmatizan por ser una de las escuelas privadas más caras del país, son analíticos y capaces de organizarse políticamente.

Al ex integrante del Partido Acción Nacional (PAN) le reprochan el asesinato de dos estudiantes la noche del 19 de marzo de 2010 a manos del Ejército, cuando los acusaron de sicarios y de estar armados.

Daños colaterales, llamaba a las víctimas inocentes de su estúpida guerra contra el narcotráfico que declaró el 11 de diciembre de 2006 para legitimar el despojo que se hizo a Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales.

Calderón Hinojosa primero aseguró que los muertos eran dos integrantes del crimen organizado y reculó cuando ya era un escándalo mayúsculo:

Jorge Antonio Mercado Alonso y Javier Francisco Arredondo Verdugo, estudiantes de posgrado, fueron asesinados a tiros por soldados del Ejército.

Por si fuera poco, les sembraron armas.

El entonces rector del ITESM, Rafael Rangel Sostmann fue criticado por la comunidad escolar debido a que llamó a no protestar contra el gobierno de Calderón, que sólo envió a su esposa, Margarita Zavala, y al secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, al funeral.

El ITESM es una de las escuelas privadas más caras de México, considerada competencia directa de la UNAM, la universidad pública más grande y reconocida del país y la mejor de América Latina.

Sus familias tuvieron que esperar hasta marzo de este año, ya en el gobierno de Andrés Manuel, para recibir una disculpa pública  por el doble asesinato, en voz de la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero.

Calderón Hinojosa dice que canceló después de escuchar a la madre de Jorge, quien lo acusa de ni siquiera contactarles para disculparse.

La realidad es que temió enfrentar una protesta mayúscula y el repudio estudiantil como sucedió con Enrique Peña Nieto en 2012 cuando acudió a la Universidad Iberoamericana, en la zona de Santa Fe, en la Ciudad de México, y debió refugiarse en los baños, de donde sólo salió cuando fue escoltado.

El panista enfrentó durante su sexenio protestas fuertes que serán recordadas siempre, como la de Luz María Dávila, madre de dos de quince adolescentes y jóvenes ejecutados en enero de 2010 en Ciudad Juárez, Chihuahua, en la colonia Villas de Salvárcar.

-Yo no le puedo decir bienvenido ni darle la mano, porque para mí no es bienvenido. No me diga sí, presidente. Dígame hasta cuándo va a haber justicia, dijo al vomitivo -Fox dixit- Calderón.

Y Calderón, acompañado por su esposa, sólo movía la cabeza.

Juárez fue considerada ese sexenio la ciudad más peligrosa del mundo.

O la del poeta, Javier Sicilia, fundador y dirigente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, quien perdió a su hijo José Francisco, asesinado y abandonado junto a seis cuerpos en un automóvil en Temixco, Morelos, en 2011.

En su obsesión por legitimar su victoria de 0.56 por ciento y el despojo de la Presidencia a Andrés Manuel, quiso dar un golpe al inicio de su sexenio, al estilo Carlos Salinas o Ernesto Zedillo, para enviar una señal de mando y poder.

Así, el 11 diciembre de 2006 declaró una guerra contra el crimen y el narcotráfico sin planeación y sin estudio, que hoy suma casi 400 mil muertos y 50 mil desaparecidos y tiene a México sumido en la peor crisis de seguridad y sangre desde la Revolución.

Fue tal la obsesión del ex presidente con los colores del Partido Acción Nacional (PAN) con la milicia que hasta el uniforme verde olivo portó.  El Presidente de México es el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

La casaca y su gorra pasaron a la historia porque Calderón lucía caricaturesco. El uniforme no era de su talla.

El 23 de agosto, Andrés Manuel se burló de esa escena, al llamarle Comandante Borolas, en alusión al comediante mexicano de baja estatura que utilizaba bombín y un saco que le quedaba enorme en la época de oro del cine.

Sí, a Calderón le quedaba y le queda grande el uniforme militar.

Sí, cosecha lo que sembró.

Paga el ISSSTE

De la deuda heredada de 18 mil millones de pesos por el gobierno de Enrique Peña Nieto, el ISSSTE ya ha pagado 12 mil millones de pesos en los primeros 10 meses de esta administración y se adeudan 6 mil millones de pesos en pasivos.
Con ello “se ha hecho una mejor negociación con los proveedores, para evitar que se detenga la prestación de los servicios, sobre todo médicos”, aseguró su director, Luis Antonio Ramírez Pineda, al comparecer en el Senado por el análisis del primer informe.
Recordó que se heredaron 16 mil 428 sentencias pendientes para pensiones, que representan un costo cercano a 2 mil 300 millones de pesos, además de que se enfrentan 122 mil 800 juicios que pueden causar un daño patrimonial de 7 mil millones de pesos en pensiones y 6 mil 300 millones de pesos en materia laboral.

Vámonos: Termina la novela José… José.

 

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