Campeche

Guillermo Deloya Cobián

Con sus casi 58 mil kilómetros cuadrados, Campeche es una de las entidades menos pobladas de nuestro territorio nacional, concretamente el cuarto debajo de Baja California Sur, Durango y Chihuahua. El estado ubicado en la región sureste de la república mexicana estará acudiendo por igual a las urnas el próximo 6 de junio para decidir quién será el próximo gobernador o gobernadora, además de contratar mediante el voto a 13 presidencias municipales, 21 diputaciones de mayoría relativa, 28 sindicaturas, 102 regidurías y 132 juntas municipales. Con ese gran mapa de elecciones, será que potencialmente 651,447 campechanos podrían ejercer su voto. Campeche, que actualmente cuenta con un gobierno de corte priísta, mismo que fuera dejado en manos de Carlos Aysa González a la salida por licencia de Alejandro Moreno, es un estado que, a pesar de tener una breve dimensión, representa un claro interés en la estrategia de los partidos políticos. Por una parte, la coalición conformada por el PRI, PAN Y PRD, tienen al frente como candidato a Cristian Michel Castro Bello, joven político que pretende afianzar las simpatías que conserva el PRI, como actor político fundamental de dicha alianza, así como hacer valer el apoyo absoluto que le ha brindado el ex gobernador Moreno. Pero por otra parte tendrá enfrente a una política a quien las elecciones para la gubernatura y el territorio en si no le es nada extraño, Layda Sansores, abanderada de MORENA, ya ha competido para el mismo cargo en 1997, 2003 y 2015. De abolengo y experiencia con cargos distintos, Sansores recientemente ha ocupado la titularidad en la Alcaldía de Álvaro Obregón en la Ciudad de México. La elección se torna interesante con la participación de Eliseo Fernández Montufar, aquel que se inconformara con la conformación de la Alianza “Va por Campeche” y escindiera su participación desde el Partido Acción Nacional. Ahora, al quien en su momento ganara la alcaldía de Campeche, Movimiento Ciudadano lo enaltece con la candidatura al gobierno y quizá no sean pocos los votos que puede atraer para su causa. Otras opciones que se apersonarán en la boleta serán Sandra Sánchez Díaz del Partido Verde Ecologista, partido que genera una modesta presencia al no presentarse a la justa electoral cobijado de una alianza, al igual que los partidos de nuevo registro como Redes Sociales Progresistas con María Magdalena CocomArbez y Fuerza por México con Luis García Hernández. Otra mujer que se sumó en la etapa final a esta contienda, es Nicté Ha Aguilera, postulada por el Partido Encuentro Social. Y quien no consiguió las 14 firmas para lograr una candidatura independiente fue la ex secretaria de turismo Vania Kelleher, quien se aparta de la competencia. He ahí un panorama que dividirá votos en un esquema de preferencias que hasta la fecha ha sido oscilante entre los tres primeros mencionados. Sin embargo, el tiempo por transcurrir y las particularidades de esta elección podrían llevarnos a definiciones fuera de las variables hoy medidas en las distintas encuestas.

Campeche tiene una cita histórica en el caso de los municipios de Seybaplaya y Dzitbalché, ya que estos elegirán por vez primera a sus autoridades locales en las urnas. Además, este estado junto con Chihuahua, Nayarit y Tlaxcala tendrán que elegir de manera diferenciada un cúmulo adicional de cargos locales. En este caso, las juntas municipales lo que hace que el espectro de elección también se amplíe de manera considerable. Cabe recordar que, según expertos electorales, en ocasiones el efecto de tener varias campañas para distintos y numerosos puestos de elección popular al mismo tiempo, suele promover el hartazgo o saturación de información que confunde a los electores, y que en ocasiones se convierte en abstencionismo o elecciones poco meditadas. En este sentido, tanto el organismo electoral como los partidos políticos tendrán una enorme misión en generar orden y diferenciación de la información, precisamente para evitar que se propicien efectos no deseados.

Pero los políticos y padrinos de la contienda parece que no escatimarán esfuerzos para llevar a sus candidatos al triunfo electoral. La justa se hace más interesante en torno a los tonos personales que se distinguen, sobre todo entre la propia Layda Sansores y el dirigente nacional del Priismo. En ello, llama la atención que, aunque la conformación política del estado en la actualidad favorece al PRI, el posicionamiento de la mujer aliada de la Cuarta Transformación la pone en la mas alta zona de competencia.  El partido revolucionario institucional tiene en estos momentos en la legislatura local a 12 diputados contra 11 del partido MORENA, además que ese mismo octagenario partido gobierna 6 municipios contra dos del partido del presidente de la república. Es así que la pregunta cabe: ¿bastará la capacidad de movilización?, porque hay priismo que se juega la vida en esta que puede ser la última subida al carrusel de las querencias campechanas.