Sin negar las cualidades que cada quien tenemos, que son dones de Dios para el servicio comunitario, reconozcamos también nuestras limitaciones, nuestros errores y culpas
La arrogancia del poder
Sin negar las cualidades que cada quien tenemos, que son dones de Dios para el servicio comunitario, reconozcamos también nuestras limitaciones, nuestros errores y culpas

Foto: Columna



