Chivas avanza a semifinales del Clausura 2026 gracias al doblete de Santiago Sandoval

El Guadalajara venció 2-0 a los Tigres, marcador suficiente para avanzar a semifinales del torneo Clausura 2026 de la Liga MX.


Santiago Sandoval
Santiago Sandoval mete a Chivas a semifinales del Clausura 2026 con doblete heroico

Zapopan, Jalisco.- Chivas ha consumado un milagro para celebrar su cumpleaños 120. El Guadalajara venció 2-0 a los Tigres, marcador suficiente para avanzar a semifinales del torneo Clausura 2026 de la Liga MX. Una proeza lograda gracias al doblete de un chico de apenas 18 años de edad llamado Santiago Sandoval, quien hizo olvidar la baja de cinco jugadores convocados a Selección Nacional.

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El Rebaño Sagrado igualó 3-3 en el global pero ha sellado su boleto a la antesala de la gran final gracias a su mejor posición en la tabla como segundo preclasificado. Ahora, el conjunto rojiblanco espera rival, pero la Perla Tapatía esta noche no duerme gracias a una épica remontada de un club que perdió a la mitad de sus titulares por la convocatoria del Tri para el Mundial 2026.

La pelota apenas y rodaba por la alfombra verde, cuando Cotorro González envío un trazo largo entre las líneas que dejó solo a Ricardo Marín contra Nahuel Guzmán. El 4K disparó y fulminó al Patón, pero el juez de banda alzó su bandera y el Gato Ortiz anuló la jugada por supuesta posición adelantada entre reclamos de los rojiblancos. Pero el chiverío ya avisaba.

Richy Ledezma envió un servicio perfecto al corazón del área felina adonde Santi Sandoval se encontraba sin marca. Pero el habilidoso juvenil no remató correctamente y el Rebaño perdía una oportunidad de oro. No conforme, Diego Campillo ensayó un disparo de media distancia que tapó Patón y nuevamente en el corner el argentino se lucía con sublime atajada al cabezazo de Cotorro.

Chivas era un torbellino que mordía a su rival desde la salida y no le concedía ni un respiro. Otro tiro de esquina pasado, hizo que Paco Reyes tuviera que estirarse al máximo para desviar en la raya una pelota que ya coqueteaba con las redes.

Así se fueron los primeros 15 minutos, con Chivas desenfrenado pero sin poder mojar y un Tigres que pudo soportar los embates rojiblancos. Entonces, Juan Brunetta le puso hielo al balón y con ese cambio de ritmo y genialidad, pudo bajar los decibeles del rival.

Un pelotazo hacia el área tapatía pasados los primeros 25 minutos de juego, fue la primera acción de peligro universitaria, cuando Juan Pablo Vigón hizo la recepción dirigida pero disparó sin fuerza para que Óscar Whalley se quedara con el balón sin inconvenientes.

El Guadalajara se seguía lamentando frente al espejo por todas las oportunidades desaprovechadas y sin darse cuenta, dejaba ir al mismo tiempo unas tantas más. Como cuando en la agonía del primer tiempo, un servicio al área adonde Richy se encontraba solo, terminó por ser mal recepcionado por el mexicoestadounidense, en una falla más a la colección.

Un cabezazo de Ángel Sepúlveda pasó a unos centímetros del poste. Y luego fue Marín el que con una media vuelta dejó la pelota muy cerca de la portería de Nahuel en la recta final de la primera parte.

El segundo tiempo inició con el mismo script. Unas Chivas volcadas al frente pero sin efectividad en el último toque. Tal y como sucedió cuando Oso González se quitó un rival de encima con un sombrerito afuera del área, pero disparó muy por encima de la cabaña universitaria.

Un servicio de Omar Govea al área chiva felina, no encontró en su trayecto la pierna de Sepu, quién a pesar de estirarse como liga, no cerró la pinza para fortuna de Guzmán, quien nuevamente se quedaba con la esférica.

El tiempo comenzaba a ser enemigo rojiblanco, pero de pronto, en un tiro de esquina a los 73 minutos de partido, un remate de Ricardo Marín que iba desviado, fue rozado por Sandoval para el 1-0 del Guadalajara que hizo estallar el Akron.

El público apenas retomaba su lugar tras el eufórico festejo, cuando solo tres minutos más tarde, un servicio perfecto de Efraín encontró a Santi, quién está vez no erró su cabezazo y mandó guardar la pelota en la portería felina para el 2-0 que tenía al club jalisciense en semifinales.

Tigres se desmoronaba y Paco Reyes, víctima de la impotencia, golpeó al Oso González para ser expulsado tras la revisión de la jugada por parte del VAR. Chivas tenía el boleto en el bolsillo y solo se dedicó los últimos minutos del partido a manejar el reloj para consultar su proeza. Con todo y cinco bajas, un chico de solo 18 años ha dado la cara por el equipo con más afición de México.