CMB lamenta partida de Eduardo Lamazón: “Estuvo ahí en los momentos más gloriosos”

Mauricio Sulaimán despide a Eduardo Lamazón destacando su legado como voz histórica y figura clave del Consejo Mundial de Boxeo



Foto: Mexsport

Mauricio Sulaimán ha rendido un merecido homenaje a Eduardo Lamazón tras su fallecimiento. Al comentarista, el máximo dirigente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) lo consideró —con una voz entrecortada— como un miembro más de su familia.

TE PUEDE INTERESAR: Mundial 2010: El salto de España a la élite en el primer Mundial de la historia celebrado en África

Fue recién el lunes pasado cuando el mundo del boxeo recibió una noticia que pesó como un gancho al hígado. Eduardo Lamazón, el periodista argentino que durante décadas fue voz, memoria y pasión del CMB, falleció a los sesenta y nueve años tras complicaciones de salud en los últimos meses.

Conocido cariñosamente como Don Lama, su partida no solo deja un vacío en la cabina de Televisión Azteca ni en los pasillos del organismo, se lleva consigo una era entera. Así lo sintió el presidente del CMB, quien durante los Martes de Café rompió el ensordecedor silencio con una frase que resume décadas de lealtad.

“En los momentos más difíciles del Consejo Mundial de Boxeo estuvo ahí, en los momentos más gloriosos del Consejo estuvo ahí y Eduardo Lamazón simplemente fue un Sulaimán más. Mi mamá y mis hermanos, todos, no lo veíamos como una persona ajena sino como un miembro de la familia”, se lamentó.

Lamazón no fue un comentarista cualquiera. Fue secretario general del CMB y el brazo derecho de José Sulaimán durante más de 24 años, una relación que trascendió lo laboral para volverse fraternal.

Después de esa primera vida dentro del organismo, el argentino vivió una segunda juventud en México como comentarista de TV Azteca, donde su tono pausado, su sapiencia y su acento inconfundible lo convirtieron en una figura nacional e internacional. Pero más allá de las cámaras, para la familia Sulaimán, Don Lama era simplemente uno más en la mesa.

“En el boxeo él fue muy apasionado, muy entusiasta, siempre trabajó a detalle las ideas, los programas. Hay que recordar que cuando él llegó a México no existía ni siquiera el fax, no había internet, redes sociales, celulares, era un trabajo de mucho desgaste físico, horarios y viajes”, mencionó el presidente del organismo.

“Su segunda etapa en el boxeo ya fue diferente, como comentarista y gracias a estar en TV Azteca se da a conocer con el público de una manera impresionante. Don Lama se hizo toda una personalidad, una figura, una voz a nivel internacional”, continuó.

Mauricio, visiblemente conmovido, no se limitó a enumerar cargos ni fechas. Prefirió hablar de lo intangible: la manera en que Lamazón entendía el boxeo como una causa, no como un espectáculo.

“Una personalidad única, una manera de ser especial, su pasión por el deporte, por la verdad, por luchar por sus principios y convicciones sin importar la opinión de su entorno. Él siempre fue firme y un gran conocedor del boxeo”, concluyó el presidente del organismo.