Comisión Permanente se instala entre gritos, cerco a Anaya y acusaciones de “narcogobierno”

Los señalamientos contra Rubén Rocha Moya desataron el choque. Anaya Cortés fue rodeado por legisladores de Morena, encabezados por Arturo Ávila, mientras Lilly Téllez bajó a tribuna con un megáfono para acusar presuntos vínculos con el narco



Los señalamientos desde Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya -que también alcanzan al senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez, quien no acudió a la última sesión de la Cámara Alta ni a la instalación de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, de la cual es integrante- detonaron la confrontación incluso antes de que iniciaran formalmente los trabajos.

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Bajo la presidencia decana del coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, la sesión tenía como propósito elegir, mediante votación por cédula, a quienes integrarían la Mesa Directiva y posteriormente declarar instalado el órgano; tras aprobarse el acuerdo que definía su integración, y antes de proceder a la votación, el senador Ricardo Anaya Cortés solicitó la palabra para referirse al tema y le fue concedida.

Anaya comenzó su intervención aludiendo directamente a la acusación contra el gobernador de Sinaloa y a la solicitud de detención con fines de extradición, pero fue interrumpido de inmediato; desde sus escaños, legisladores de Morena protestaban, cuestionaban que el tema no correspondía al orden del día y exigían que se limitara al procedimiento.

El diputado Joaquín Zebadúa Alva reclamó que se estaba introduciendo un debate “por la puerta trasera”, mientras el senador Óscar Cantón Zetina calificó lo ocurrido como un “asalto legislativo” y pidió ceñirse al proceso. A esos reclamos se sumó el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, quien cuestionó la conducción de la sesión y defendió que su bancada no protegería a delincuentes.

En paralelo, la tensión escaló en el pleno y es que, legisladores de Morena se levantaron de sus curules y se acercaron a la tribuna; encabezados por el diputado Arturo Ávila, rodearon el espacio desde donde intervenía Anaya Cortés. Entre ellos se encontraba también el diputado Gabriel García Hernández, en medio de gritos, señalamientos y llamados a retirarle la palabra, mientras el panista insistía en continuar.

Desde el presídium, Manuel Añorve pedía orden de manera reiterada, solicitaba que tomaran asiento y que permitieran continuar con el procedimiento, sin lograr contener el intercambio.

La confrontación subió aún más cuando la senadora Lilly Téllez bajó a la tribuna con un megáfono y, a unos metros del cerco formado alrededor de Anaya, lanzó acusaciones directas contra Rubén Rocha Moya, contra el senador de Sinaloa y contra integrantes de Morena, a quienes señaló como presuntos narcopolíticos y parte de un presunto “narcogobierno”, lo que provocó abucheos, gritos y exigencias para que concluyera.

En medio del intercambio, el diputado Arturo Ávila tomó la palabra para acusar a la oposición de haber abierto un debate fuera del orden del día y de montar un “espectáculo circense”.

Sólo entonces, y en medio del desorden, la presidencia ordenó continuar con el procedimiento: se distribuyeron las cédulas, se pasó lista y se realizó la votación.

Finalmente, con 35 votos a favor, se aprobó la Mesa Directiva encabezada por la senadora Laura Itzel Castillo Juárez en la presidencia; como vicepresidencias quedaron la diputada Kenia López Rabadán, la senadora Verónica Noemí Camino Farjat y el diputado Joaquín Zebadúa Alva; en las secretarías, la senadora María Martina Kantún Can, la diputada María Teresa Ealy Díaz, la senadora Juanita Guerra Mena, la senadora Lizeth Sánchez García, la senadora Alma Carolina Viggiano Austria y el diputado Gibrán Ramírez Reyes.