Como “llamado a misa”, petición del Gobierno federal a estados y municipios para que no impidan el libre tránsito y no apliquen ley seca

 

La secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero observó que a pesar de que el Consejo de Salubridad General no restringió el libre tránsito de los mexicanos ni pidió imponer la llamada ley seca, por la emergencia sanitaria por el COVID-19, presidentes municipales de Veracruz, Tamaulipas, Coahuila y Nuevo León han decidido imponer dichas medidas.

Y no obstante que, aseguró, ha hablado con ellos en varias ocasiones, han hecho caso omiso a sus explicaciones, “ha sido como un llamado a misa y se han ido por la libre”.

En videoconferencia de prensa, reiteró que no se debe restringir el libre paso de un municipio a otro, ni tampoco imponer ley seca –decisión local, porque son las autoridades municipales las que autorizan la venta-, por lo que “sólo se ha invitado al autoconfinamiento, que es muy distinto. No estamos en un estado de excepción, sino en una emergencia sanitaria”.

Dijo que alcaldes, ediles, gobernadores han pretextado que el cierre de sus “fronteras” es para evitar el traslado y contagio del coronavirus de otros municipios o estados, mientras que la ley seca es para evitar mayor violencia intrafamiliar.

En ese sentido, señaló que el incremento de la violencia intrafamiliar durante el inicio de la emergencia sanitaria se relaciona con el confinamiento, pero también se debe al “estrés económico” y posible desempleo de quienes son cabeza de familia.

No dejó de reconocer que durante esta etapa, pese a que millones están en casa, no ha bajado la delincuencia, los homicidios dolosos y tampoco los feminicidios.

“No ha bajado la violencia delincuencial, no. Pensamos que se ha incrementado la violencia intrafamiliar, pensamos que es por el estrés, que es por una convivencia a la que no estaban acostumbrados, pensamos que es por el estrés económico. Sí, la respuesta es sí (hay incrementos)”, señaló.

El caso de la violencia en la familia, dijo que “es muy lógico que se haya incrementado”, aunque el Gobierno aún no tiene detalle de la magnitud de esta problemática y por ahora hace referencia a las cifras que están emitiendo grupos civiles.

“No sabemos en qué magnitud, lo que puedo decir es que el hecho de estar confinados, también con el estrés de carácter económico porque algunas de estas familias, el padre o la madre o ambos, perdieron los empleos y tienen también el estrés económico, el estrés por el confinamiento, el estrés por una mayor convivencia a la que no estaban acostumbrados, por lo cual es muy probable que se haya incrementado la violencia”, señaló.

En cuanto a los feminicidios dijo que “prácticamente se tienen las mismas cifras previas a la pandemia”, sin embargo, añadió, en esta situación hemos tenido siete reuniones, en videoconferencias, de instancias vinculadas con la prevención de la violencia.

“Pero no han disminuido los feminicidios, muy muy poco”, aunque recordó que no todos los homicidios dolosos son feminicidios, por lo cual se promueve en los estados las entidades federativas una armonización a nivel nacional de este tipo penal.

Manifestó su molestia por esta agresión a las mujeres, la imposición, el autoritarismo, el poder, el sometimiento, el machismo que es una cuestión de educación, de cultura, pero es lo que “me priva, me molesta”.