Con rechazo opositor, aprueba Cámara PND

Se acabó el neoliberalismo, dice Morena; carece de diagnóstico, reviran PRI y PAN

Entre acusaciones de la oposición, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó el Plan Nacional de Desarrollo (PND) remitido por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Tras casi cinco horas de discusión, los legisladores de Morena y sus aliados impusieron su mayoría y aprobaron el documento por 305 votos a favor, 139 en contra y 3 abstenciones.

El presidente de la mesa directiva, el diputado Porfirio Muñoz Ledo, pidió remitir al Ejecutivo federal el informe del parlamento abierto y el trabajo desarrollado por las comisiones de esta Cámara con motivo del análisis del PND, para los efectos legales a que haya lugar.

Además, solicitó darle formato de decreto y publicarlo en el Diario Oficial de la Federación.

Al argumentar a favor del dictamen, el presidente de la Junta de Coordinación Política, Mario Delgado Carrillo, aseguró que con este proyecto nacional “se acabará con la larga noche de neoliberalismo y se construirá un Estado que genere valor”.

“No me extraña por eso que las críticas sean fundamentalmente la añoranza de políticas pública fracasadas. Si ustedes tienen 100 razones para rechazarlo, nosotros representamos 30 millones para probarlo y cambiar la ruta de este país”, indicó ante la gritería de la oposición.

Insistió en que se trata de construir un nuevo modelo de desarrollo económico que persigue fines diferentes a los que se persiguió durante el periodo neoliberal.

A su vez, el coordinador de los diputados del PAN, Juan Carlos Romero Hicks, aseguró que lo que se entregó a la Cámara de Diputados es una entelequia, pues no contiene lo que señala la Constitución y la Ley de Planeación de la materia: objetivos, estrategia, indicadores, metas, mecanismos de evaluación, impacto presupuestal y calendario. “La mayoría de manera irresponsable, por querer complacer al Presidente de la República, le da la vuelta y lo único que quiere es que se envíen las observaciones diversas que las más de 40 comisiones fueron compilando en su ejercicio propio”, dijo.

Advirtió también que a partir de su publicación se tiene que hacer el seguimiento de los programas especiales y los programas sectoriales y se van a cruzar las fechas lamentablemente, porque el 8 de septiembre el presidente de la República tiene que entregar su paquete fiscal, la parte de ingresos y egresos y si no está resuelto y no tiene un sentido estratégico, esta Cámara habrá desperdiciado por segunda ocasión el presupuesto.

El coordinador de los diputados del PRI, René Juárez Cisneros, dijo que el documento que mandó el Ejecutivo, es una proclama, no es un Plan Nacional de Desarrollo y enfatizó que no incorpora los principios fundamentales que establece la ley, la Constitución, que tienen que ver con preservar la soberanía nacional, preservar la vida democrática, el régimen democrático en México, el fortalecimiento del federalismo y el municipio. No los garantiza este documento, tiene esa deficiencia.

Además, consideró que no soporta el mínimo rigor metodológico, no tiene diagnóstico, no tiene estrategias, no define metas, no específica objetivos claros.

Durante el debate, la coordinadora de los diputados del PRD, Verónica Juárez Piña, afirmó que la aprobación de este Plan es un acto más de simulación.

“Desde un principio tuvimos incertidumbre, desde que recibimos los documentos y después, de manera unilateral, la mesa directiva de la Cámara de Diputados decide aprobar el documento de 64 páginas”, indicó en declaraciones de la prensa.

En este contexto, el diputado Fernando Galindo Favela, del PRI, subrayó que el documento no cumple con los fines del proyecto nacional contenidos en la Constitución; es un discurso político que sólo critica al pasado y no planea el futuro. Tampoco contempla proyecciones de por lo menos 20 años ni establece consideraciones de largo plazo respecto de la política nacional de fomento económico; no prevé el compromiso de erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos, el cual adoptó México a través de la agenda 2030 de la ONU.

Resaltó que para su partido hay 100 razones para rechazarlo: adolece de un eje sobre igualdad social, política y económica de género; no tiene políticas públicas que respeten los derechos de la niñez ni permitan su sano desarrollo; carece de una estrategia de formación y consolidación de emprendedores; tampoco incluye un plan de electrificación ni de infraestructura en materia de gas; de política de turismo no dice nada; de la cultural no se sabe cuál será; en infraestructura sólo se mencionan seis proyectos: no se dice nada de protección civil ni desastres naturales, y soslaya el desarrollo en ciencia, tecnología e innovación.