El Congreso de la Ciudad de México urgió a las secretarías de Bienestar e Igualdad Social y de Salud Pública, así como a las 16 alcaldías, a reforzar la atención de salud mental para mujeres embarazadas dentro del programa “Mujeres sanas, infancias protegidas”, ante la falta de detección oportuna de casos de estrés, ansiedad, depresión y violencia durante el embarazo.
LEE ADEMÁS: Exatlón México 2026: filtran eliminado del domingo 19 de abril
La medida fue aprobada por el Pleno a partir de un Punto de Acuerdo presentado por la diputada Adriana Espinosa de los Monteros, quien advirtió que en la capital persisten embarazos sin control prenatal suficiente, dificultades para acceder a servicios de salud y condiciones de vulnerabilidad que afectan tanto a las madres como a sus hijos.
La legisladora de Morena señaló que las alteraciones emocionales y psicológicas durante el embarazo y el posparto suelen pasar inadvertidas y, por ello, no reciben atención a tiempo. Indicó que la salud mental de las mujeres gestantes debe tener la misma importancia que la salud física.
“Cuando hablamos de la detección temprana de madres en riesgo, hablamos en el fondo del futuro de nuestra sociedad. Porque cuando protegemos a una mujer durante el embarazo, no sólo cuidamos una vida, protegemos mínimo dos“, expresó.
Espinosa de los Monteros sostuvo que el estrés, la ansiedad, la depresión y la violencia que enfrentan algunas mujeres embarazadas tienen efectos directos en el desarrollo de niñas y niños, pues pueden derivar en problemas de apego, desarrollo emocional y salud futura.
Frente a este panorama, el Congreso pidió a las dependencias capitalinas pasar de un modelo reactivo a uno preventivo. La propuesta plantea identificar desde las primeras etapas del embarazo los riesgos médicos, emocionales y sociales que puedan poner en peligro a la madre y al bebé.
Entre las acciones planteadas se encuentran fortalecer la atención primaria de salud, acercar los servicios médicos y psicológicos a las comunidades, capacitar al personal de salud para detectar señales de riesgo y crear redes de apoyo comunitario que acompañen a las mujeres desde las primeras etapas del embarazo y después del parto.
“Detectar a tiempo es salvar vidas, evitar complicaciones y garantizar nacimientos seguros“, afirmó la diputada.
El exhorto aprobado por el Congreso busca que la atención a mujeres embarazadas deje de limitarse al seguimiento clínico y contemple también la salud mental y las condiciones sociales que rodean la gestación.




