Controla Ejército refinerías y abasto

El Ejército y la Marina tomaron ayer el control total de las instalaciones de Pemex como parte del plan para combatir el robo de combustible, que contempla un despliegue de 4 mil efectivos.

Ayer ingresaron 900 elementos a las seis refinerías y a plantas de almacenamiento y distribución.

De acuerdo con informes oficiales, los elementos de las fuerzas armadas permanecerán un mes en el exterior e interior de las instalaciones petroleras. Después de ese tiempo se evaluará si su presencia sigue siendo necesaria.

Se prevé que en ese lapso logre reducirse el saqueo y se ponga orden en el manejo del combustible de la paraestatal.

Mientras tanto, el gobierno trata de calmar el descontento por el desabasto en varios estados, generado tras una ofensiva para combatir el alarmante nivel de robo de combustible que el año pasado alcanzó los 3 mil millones de dólares, según estimaciones oficiales.

Desde hace varios días, en estados del centro y occidente de México y en Tamaulipas, en el norte, automovilistas hacen largas filas para cargar los tanques de sus autos, sin que se tenga una fecha estimada de cuándo se restablecerá el suministro de manera normal.

La escasez de gasolinas se dio tras el cierre de ductos por los que se transportan combustibles desde refinerías y que se ha identificado son atacados por delincuentes, mientras que la petrolera estatal Pemex aumentó el traslado a través de carros tanques, pero que fue insuficiente para cubrir la demanda.

El plan de López Obrador, lanzado a finales de diciembre, aumentó la presencia de efectivos de las fuerzas armadas en instalaciones estratégicas de Pemex, como sus seis refinerías, y por primera vez los involucra en el monitoreo del sistema que vigila el funcionamiento de la distribución de combustibles.

“Sabemos de antemano que este tipo de operativos y este tipo de acciones no son fáciles”, dijo la secretaria de Energía, Rocío Nahle, a la cadena Radio Fórmula, sobre los problemas de abasto. “Sí fue un poco complicado pero tenemos que hacerlo”, añadió.

México importa grandes cantidades de combustibles para cubrir el consumo interno, que no puede ser abastecido en su totalidad por las refinerías de Pemex, que pasan por graves problemas de mantenimiento y algunas de ellas, incluso, de operación.

El gobierno de México planea rehabilitar las seis refinerías de Pemex y construir una más, en Tabasco, estado natal de López Obrador, en un ambicioso plan a tres años para reducir la dependencia de las importaciones.

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