El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, afirmó que las indagatorias por el homicidio del presidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, se mantienen abiertas y en desarrollo, al informar que el gabinete de seguridad sostiene reuniones semanales con autoridades de Michoacán para dar continuidad a las líneas de investigación y ampliar el alcance de las acciones operativas.
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“No es una investigación cerrada, nosotros tenemos reuniones semanales con las autoridades del estado de Michoacán para continuar avanzando. Entonces, el compromiso es ese, que siga habiendo detenciones. Aquí mencionamos en su momento que hay otros líderes delincuenciales que son los responsables de este lamentable crimen que no están en el estado de Michoacán y que también estamos trabajando para su ubicación”.
Durante la conferencia matutina en Michoacán, García Harfuch informó que las investigaciones avanzan con una coordinación absoluta entre instancias federales y estatales, al integrar información de la fiscalía, la Secretaría de Seguridad local y capacidades de inteligencia militar y naval.
“Estamos en contacto con la presidenta municipal de Uruapan, con Grecia, incluso de manera personal. Se está trabajando en un cuartel de la policía que solicitó, apoyando también en su secretario de Seguridad, se incorpora un miembro de la Secretaría de la Defensa Nacional, ella lo ha aprobado, y se está trabajando en distintos temas en Uruapan, ya estamos en contacto con ella y lo que necesite”.
El funcionario sostuvo que la instrucción presidencial consistió en impedir la impunidad del crimen, por lo que el gabinete de seguridad concentra esfuerzos operativos que derivaron en detenciones y en la identificación de objetivos prioritarios vinculados con extorsión, cobro de piso, homicidio y privación ilegal de la libertad en distintas regiones de Michoacán.
Ante cuestionamientos sobre Uruapan y señalamientos de actores locales respecto a resultados visibles, García Harfuch explicó que el Plan Michoacán combina detenciones de generadores de violencia con una estrategia preventiva sostenida, basada en patrullajes diarios y presencia territorial de más de 15 mil elementos desde el inicio del despliegue.
El secretario detalló que fuerzas federales mantienen recorridos permanentes en zonas productivas, en particular en huertos de limón y aguacate, además de mesas de diálogo con productores para recibir denuncias de extorsión e irregularidades, con el objetivo de blindar la actividad agrícola y reducir presiones criminales sobre las cadenas productivas.
Reconoció que la extorsión presenta una complejidad adicional por el temor de las víctimas a denunciar, por lo que el cambio constitucional y legal permitió la denuncia anónima, obligando a las fiscalías a iniciar investigaciones de oficio, lo que modificó de fondo la dinámica de persecución de este delito.
García Harfuch afirmó que la estrategia mostró avances graduales y que su impacto crecerá conforme continúen las detenciones y los patrullajes, al tiempo que subrayó que la responsabilidad institucional consistió en asegurar que los hechos no queden impunes y en actuar de inmediato cuando se registraran nuevos casos.
El balance oficial presentó al Plan Michoacán como una estrategia integral que articula seguridad pública, atención a sectores productivos y acciones ambientales, bajo un esquema de coordinación permanente entre dependencias federales y autoridades locales.

Harfuch. | Foto: Cuartoscuro.com 


