De lo público a lo privado

Fue en el sexenio de Carlos Salinas de Gortari cuando se modificó la Ley para qué empresas privadas y particulares pudieran generar energía eléctrica para su uso particular y el sobrante generado fuera vendido a la Comisión Federal de Electricidad, para su distribución.

Ahí nació el debilitamiento de la CFE y el enriquecimiento de particulares que generaban electricidad, misma que obligatoriamente era adquirida por la paraestatal, sin importar que tuviera o no mercado.

Manuel Bartlett Díaz, actual Director General de la CFE, sabe muy bien cómo se entregó la energía eléctrica a grandes empresas nacionales y extranjeras las cuales fueron absorbiendo el mercado de distribución nacional, sometiendo a la empresa del Estado a la venta marginal o a cubrir los sectores remotos donde los costos eran altos y las ganancias nulas.

El proceso se desarrolló a tal grado que a la fecha el 50 por ciento de la generación eléctrica está en manos privadas, mientras que la CFE cubre la mitad del requerimiento nacional con una subutilización del potencial de las hidroeléctricas y otras fuentes generadoras de energía.

El negocio era, o es, redondo se genera una electricidad que a fuerza debe ser comprada a altos precios por la CFE, la cual reduce ingresos mientras se ve forzada a disminuir su propia generación eléctrica, con pesadas perdidas como consecuencia.

En su mañanera conferencia del lunes López Obrador dio la palabra a Bartlett Díaz para que este rebelara un secreto a voces, que funcionarios del Gobierno Federal se enriquecieron con este mecanismo hecho Ley por los neoliberales que obtuvieron pingües ganancias.

Compañias como Proveedora de Servicios de Energía, S.A. de C.V., EnergeA que participó en consejos consultivos de Energy Intelligence Group, Morgan Stanley Energy Partners, Mitsui de México, entre otras; IEnova, Kohlberg Kravis Roberts, Avangrid, son sólo algunos ejemplos de “las grandes empresas de la luz”.

Todo este esquema provocó para la CFE la acumulación de pérdidas por más de 21 mil millones de dólares, mismos que ahora se tratarán de revertir con una nueva política en la adquisición, producción y distribución de energía eléctrica, pero que reclama también modificaciones legales para acabar con el gran negocio de unos cuantos en perjuicio de la nación entera.

SUSURROS

La fuerza, presencia y feligresía de la iglesia católica en México se ha visto mermada en las últimas décadas al bajar de un 98 por ciento de católicos en el país a menos de 80 por ciento, y aun esta cifra, es elevada, pues muchos censados como católicos no son practicantes de la fe.

Los escándalos de pederastia y abusos sexuales a mujeres por parte de clérigos en todo el mundo a pegado fuerte al catolicismo y México no sido la excepción con casos tan mediáticos como los del padre Marcial Maciel, cabeza de la orden de los Legionarios de Cristo.

De acuerdo a Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterey y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, hay 152 sacerdotes suspendidos o encarcelados por este tipo de abusos sexuales, pero se sabe que son muchísimo más los casos sucedidos, que no han sido motivo de denuncia alguna.

El problema es de tal tamaño que el Papa Francisco ha llamado a una reunión en el Vaticano para que del 21 al 24 de febrero todos los presidentes de las conferencias episcopales reporten la situación prevaleciente en su país, ya veremos qué tanta verdad sale a la luz o se segura bajo las tinieblas.

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz

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