Deficiente fármacovigilancia en México

Por Fernando Fuentes

Uno de los principales riesgos de salud en México, es la aplicación correcta de la fármaco vigilancia en medicamentos y su vigilancia epidemiológica, como lo define la Organización Mundial de la salud: “como la ciencia que trata de recoger, vigilar, investigar y evaluar la información sobre los efectos de los medicamentos, productos biológicos, plantas medicinales y medicinas tradicionales, con el objeto de identificar información sobre nuevas reacciones adversas y prevenir los daños en los pacientes”

En México tenemos serios problemas en aplicarlo adecuadamente, pues entre autoridades sanitarias (Cofepris) y laboratorios nacionales e internacionales, no comparten la información apropiadamente, menos la transparentan, no se capacita profesionalmente al personal de salud que lo receta y aplica (médicos y enfermeras) no se registran los efectos adversos, que por ley se tendría que hacer en nuestro país, pues ni siquiera el personal de los hospitales y clínicas saben llenar los formatos o siquiera de que existen, y para rematar sexenalmente se politiza su vigilancia para afectar a tal o cual laboratorio, lo que pone en riesgo la salud de millones de mexicanos, porque se pueden adoptar conclusiones erróneas o tardías y conducir a daños innecesarios a consecuencia de la omisión de información, alertaron importantes especialistas del ramo.

Todos los medicamentos a la venta al público u otorgados por el gobierno a la población, ya sean nacionales o trasnacionales, tienen advertencias en letras chiquitas de su consumo, que por cierto nadie los lee,  sin embargo su mayor riesgo está en su automedicación de los pacientes o recetados erróneamente por el médico reportaron revistas internacionales, sin embargo sus efectos nadie los reporta.

En ese contexto, los fármacos pueden provocar Reacciones Adversas a Medicamentos (RAM), sin embargo, este hecho no significa que los medicamentos no cumplan con los estándares que establecen los criterios internacionales de calidad, seguridad y eficacia.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), que encabeza José Novelo Baeza, acusa a la industria farmacéutica, sin embargo esta institución no cumple internamente en los hospitales y clínicas  los estándares internacionales de fármaco vigilancia y de vigilancia epidemiológica, y si existen son pésimos, ¿con que autoridad moral o científica se ostenta?

La Farmaco vigilancia tiene su origen en Reino Unido en 1960 con la llamada tragedia de la talidomida, medicamento que se aplicó en mujeres embarazadas y ocasionó malformaciones congénitas en recién nacidos. A partir de ese hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) impulsó el desarrollo de un Programa Internacional de Vigilancia de los Medicamentos, coordinado por el Centro Internacional de Monitoreo de Medicamentos en Uppsala, Suecia.

El Uppsala Monitoring Centre (UMC), ofrece servicios internacionales de investigación científica y gestiona aspectos relacionados a la red de trabajo conformada por un total de 127 países miembros del Programa Internacional. El UMC ha establecido procedimientos para favorecer un reporte práctico y de calidad de las reacciones de los fármacos, así como la comunicación entre países para promover la rápida identificación de riesgos.

En ese sentido, la Cofepris tiene la responsabilidad de garantizar que las RAM sean evaluadas por el Centro Nacional de Farmacovigilancia, a través de una investigación basada en evidencia científica como lo establece la NOM-220-SSA1-2016, referente a la  Instalación y Operación de la Farmaco vigilancia.

Premio Nacional de Periodismo 2008 y 2016. Premio Nacional de Locución 2017. Premio México de Periodismo 2017. ferfuentesmty@hotmail.com