¡Delirantes!

Al sur del sur entre paisajes esmeralda rociados con tenues rayos de sol o dibujos blancos helados por las nieves eternas de Los Andes está Chile, lugar melancólico, nostálgico, de grandes tradiciones mapuches, araucanas… de ahí emergen Emilia y Pablo con su nueva obra titulada, Territorio del delirio.

“El delirio es la capacidad de crear fricciones físicas o emocionales, los seres humanos sí conocemos ese terreno porque la mente viaja mientras estamos haciendo otras cosas, es despertar la imaginación, en nuestro caso con música”.

Tal vez la existencia sea un constante delirar.

“Podemos vivir así debemos tener esa oportunidad, nosotros la ofrecemos de forma artística”.

En esta forma que algunos o muchos llaman padecimiento, han encontrado otro atributo.

“Nos permite viajar en el tiempo al delirar todo lo que queramos”.

Una de las pasiones humanas es la libertad en toda su magna expresión.

“Ser libre es complejo porque se hace más caso a lo mental que a lo instintivo, el delirio nos lo puede despertar un árbol, una poesía, una pintura, todo lo que conecte con la mente”.

Para este binomio hay infinitas maneras de expresar o definir.

“El territorio de libertad es un delirio de escándalo en la sangre”.

Su hasta siempre no podía ser de otra manera.

“En estos momentos hemos estado delirando”.

Un túnel fascinante… un sendero inexplorado… una travesía de emociones.