Demanda la CNDH a activistas regresar las instalaciones de la calle de Cuba

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) demandó a las manifestantes que se encuentran al interior de las instalaciones de la calle de Cuba permitir el ingreso de los trabajadores, para que puedan realizar su trabajo en favor de los derechos humanos.

“Nuestra preocupación se centra justo en el trabajo que necesitamos desarrollar en favor de las víctimas, por lo que exhortamos a los colectivos que retienen nuestras oficinas a permitirnos regresar para continuar con nuestras responsabilidades, para escuchar sus demandas y trabajar también en la solución de las mismas”, aseguró la CNDH, que preside Rosario Piedra Ibarra.

En respuesta a una carta enviada por algunas mujeres que mantienen tomadas esas instalaciones, aseguró que está lista para apoyar sus demandas y preció que se está trabajando en su cumplimiento con la Comisión Especial de Atención a Víctima (CEAV) y con la subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación.

Asimismo, aclaró que no hay ninguna publicación institucional que incrimine a ninguna de las personas firmantes de la carta de los hechos violentos de los últimos días y si la

existiera, la Comisión la desconoce y la rechaza e igual, con respecto a expresiones en ese sentido de algún o alguna funcionaria, “porque repetimos, la única vocera de la CNDH es Rosario Piedra Ibarra, y ella tiene un sólo compromiso: las víctimas”.

Insistió en que hay total disposición del diálogo para encontrar un acuerdo satisfactorio para ambas partes y precisó que hay un grupo de abogadas que han estado presentes los últimos días frente a las oficinas, en espera de que se empiece el diálogo.

Refirió que toma nota de la carta abierta suscrita por los ciudadanos María Icela Valdez Chaidez, María Maribel Medina Mendoza, Ana María Maldonado Chávez, Martha Leticia Priego Córdoba, Martha Castillo Olmedo, Carlos Vanda Márquez, Adán Oswaldo Arenibar Banda, Pedro Maximiliano Medina Mendoza, Sergio Elvín Guerra Medina y Delia Icela Quiroa Flores Valdez.

Recordó que los días 2 y 3 de septiembre se trabajó normalmente en las oficinas de la CNDH, con presencia de todo el personal que ahí labora, incluida la presidenta Rosario Piedra Ibarra. El mismo 2 de septiembre, recalcó que recibió a las víctimas que se encuentran en plantón en la CEAV y se acordó trabajar conjuntamente en apoyo a sus peticiones, que constan en una minuta suscrita por ellas mismas, el personal de la Comisión que las asistió y la directora de la CEAV, que se presentó en el lugar para revisar caso por caso.

Agregó que pese a los acuerdos, las señoras Silvia Castillo y Marcela Alemán, y el esposo de esta Roberto Cuello, decidieron permanecer en la sala de juntas de las oficinas, abandonándolas el matrimonio Cuello-Alemán el jueves 3 de septiembre, y quedándose aún ahí la señora Silvia, a quien se le unió la Delia Icela Quiroa. “Ambas durmieron esa noche en las instalaciones de la CNDH, con entera libertad de movilidad, resguardada su integridad por cuatro policías que tenían a su cargo la seguridad del inmueble. Ese día, tanto la presidenta como el personal se retiraron aproximadamente a las 11 de la noche”, dijo.

Además, refirió que Rosario Piedra ya no pudo ingresar el viernes 4 de septiembre porque se apoderó de las instalaciones un grupo perteneciente a dos colectivos, que llegaron violentamente al lugar. Aproximadamente a las 10 de la mañana, no dejaron entrar a nadie de los empleados que querían ingresar al edificio, y a los que se encontraban laborando a esas horas, los sacaron con amenazas, impidiéndoles moverse hacia la sala de juntas, que es el lugar adonde se encontraban Silvia y Delia.

“No se dejaron abiertas las puertas de Cuba 60, las abrieron por la fuerza los contingentes de los colectivos, y simplemente se evitó la utilización de la fuerza pública para no violentar los derechos humanos de nadie, y así fue como se produjeron los hechos que desembocaron en la toma del edificio”, sentenció.

Finalmente, la CNDH subrayó que no tiene planteado, ni se lo plantearía, dejar de cumplir los compromisos que adquirió el 2 de septiembre con las víctimas, y que se trabaja en ellos con las autoridades responsables, a pesar de que muchos documentos necesarios para su seguimiento se encuentran en la sede de Cuba y no hay acceso a ellos.