Cadillac ha introducido mejoras en las dos últimas carreras y el jalisciense, en particular, ha podido competir con otros autos

CADILLAC.
El tapatío enfrentó complicaciones durante el Gran Premio de Canadá. Foto: EFE
Cadillac ha introducido mejoras en las dos últimas carreras y el jalisciense, en particular, ha podido competir con otros autos

Por: Martín Avilés
Montreal dejó un sabor agridulce en el garaje de Cadillac. Por un lado, la confirmación de que el MAC-26 ha dado un paso adelante en rendimiento. Por el otro, la frustración de una avería que arruinó una carrera prometedora de Checo Pérez. Pero más allá de esa decepción, el mexicano ve un gran paso del naciente equipo estadounidense tras el Gran Premio de Canadá, desde el punto de vista del rendimiento, aunque las deficiencias en el aspecto operativo siguen siendo una sombra que no termina de disiparse.
Cadillac ha introducido mejoras en las dos últimas carreras y el jalisciense, en particular, ha podido competir con otros autos —además de los Aston Martin— incluso el domingo en Montreal.
Sin embargo, mientras rodaba en la mitad de la parrilla, una falla en la suspensión lo obligó a abandonar. Un recordatorio de que, en la Fórmula 1, la velocidad no sirve de nada si la fiabilidad no acompaña.
“Todo iba bien. Obviamente, cometimos un error al principio con el neumático intermedio. Nos estábamos recuperando. Volvimos a estar en la lucha. Estábamos por delante del Haas. Estábamos luchando con Esteban cuando nos doblaban. Teníamos buen ritmo, pero desafortunadamente, tuvimos una falla en la suspensión y tuvimos que abandonar”, dijo Pérez Mendoza.
El análisis del tapatío es directo, sin adornos. La falla no fue un accidente aislado, sino un síntoma de algo más profundo.
“Creo que es algo que debemos comprender y controlar, porque lo que está sucediendo y lo que ha sucedido no es lo ideal. Es algo que debemos investigar y, con suerte, controlar, porque no es lo ideal. Creo que, en términos operativos, todavía nos falta mucho y no estamos progresando al mismo ritmo que en cuanto a rendimiento. Por lo tanto, debemos ser capaces de maximizar el rendimiento del coche en este momento”, explicó.
A pesar de todos los contratiempos, el de Guadalajara, Jalisco, es consciente del proceso con respecto a la evolución del equipo más nuevo de la Fórmula 1, Aunque el piloto de 36 años de edad, no escondió su urgencia.
“En este momento estoy impaciente con el aspecto operativo. Creo que es algo que tenemos que mejorar y tenemos muchísima prisa porque no estamos maximizando los resultados. Como (en la carrera) por ejemplo, como en la clasificación, volvimos a tener problemas operativos”, señaló.
La referencia a la clasificación no fue casual. En Montreal, Cadillac volvió a sufrir contratiempos en los momentos clave, algo que ya había ocurrido en Miami.
“En ese sentido, creo que estamos progresando en cuanto al rendimiento, lo cual es muy positivo, pero en el aspecto operativo es algo que nos falta enormemente y ahora tenemos que encontrar la manera de afrontar la temporada europea”, indicó.
La exigencia del piloto es evidente. El coche ya responde, pero el equipo todavía no ha encontrado la fluidez necesaria para traducir ese rendimiento en resultados.
A pesar de las críticas, Pérez está satisfecho con su propio desempeño. Tras una temporada de baja en 2025, su regreso a la F1 no ha sido fácil, pero el mexicano siente que ha recuperado su ritmo.
“Estoy muy contento con mi rendimiento, con mi nivel de conducción. Me alegra haber regresado y haberme demostrado a mí mismo que soy uno de los mejores. Así que para mí eso es realmente gratificante y estoy muy satisfecho con el nivel de conducción que estoy mostrando”, finalizó.