Huiqui, Rotondi, Antuna y Juárez: los héroes y villanos del Clausura 2026

¿Quiénes fueron los héroes y villanos del Clausura 2026 de la Liga MX que ya llegó a su fin?

Crédito: Mexsport
Crédito: Mexsport

Síguenos

El Clausura 2026 de la Liga MX ha concluido con nuevos héroes inesperados y otros que fueron villanos de su propia historia. De Joel Huiqui con la más impensada trama como bombero al tomar las riendas de Cruz Azul tras el despido de Nicolás Larcamón y hacerlo campeón contra toda probabilidad, hasta la trágica historia de Uriel Antuna, expulsado en el juego definitivo y perdedor de las últimas tres finales con Pumas, Tigres y Cruz Azul. El torneo ha sido luz y sombra.

La Máquina conquistó por fin su ansiado décimo título de Primer División tras vencer a los Pumas en pleno Estadio Olímpico Universitario, por lo que tendrá el honor de ser el vigente monarca del balompié nacional durante la celebración de la tercera Copa del Mundo en territorio mexicano. Y los cementeros pueden presumir de haberlo logrado cuando el mundo entero los daba por muertos.

Joel Huiqui, el héroe que llenó de luz a Cruz Azul en su momento más oscuro del torneo

Todo comenzó con un presagio. El exdefensor sinaloense era director técnico en la tercera división de Ciudad Juárez, pero por azares del destino, coincidió en una panadería de la Ciudad de México durante una de sus visitas, con Antonio Reynoso, quien entonces era vicepresidente del club cementero. Huiqui recibió la oportunidad pero debió picar piedra desde abajo, como entrenador de categorías juveniles hasta finalmente asumir de manera interina el mando del primer equipo tras el cese de Larcamón.

La de Huiqui es sin duda la historia perfecta, un cuento de hadas narrado bajo la estricta norma de la meritocracia y la ley del mayor esfuerzo. Gracias a este nuevo héroe celeste, el trofeo de campeón reposa en las vitrinas del conjunto de la cooperativa. Pero como toda narrativa épica, los héroes necesitan un escudero con quien hacer mancuerna. Ese fiel escudero en la guerra para poder vencer. Y Joel lo encontró en Rodolfo Rotondi.

Rodolfo Rotondi, de villano a nuevo héroe de la Máquina

Porque si el script ya era lo suficientemente poético, podía serlo un tanto más. Y quién mejor que el villano de antiguos tropiezos cuyo infortunio arrastró consigo las esperanzas de toda una afición, que vio en él al causante de sus desgracias. Pero el futbol como la vida, da revanchas y el argentino pasó casi tres torneos sin dormir, estigmatizado por sus errores contra América en dos Liguillas seguidas.

Y aunque tardó, el de Río Cuarto, Argentina, encontró su redención en forma de balón, cuando apareció por el costado izquierdo del área y envió un centro raso en busca de Osinachi Ebere. No obstante, Rubén Duarte se cruzó en la trayectoria de torpe manera y envió la pelota a  su propia puerta para igualar el juego y gestar la remontada que devolvió el aliento a Rotondi, quien todavía marcó el gol definitivo en el tiempo agregado.

Pumas, Chivas y Pachuca, la luz en la fase regular

Más allá de la mera definición del campeonato, el Clausura 2026 tuvo otros protagonistas cuyo heroísmo fue luz en la oscuridad. Uno de ellos fue —irónicamente— el propio Club Universidad Nacional. Liderados por Efraín Juárez, los auriazules firmaron un semestre brillante como superlíderes gracias a sus 36 puntos, con 34 goles a favor y 17 en contra. El primer lugar general menos pronosticado.

Al igual que los universitarios, el Club Deportivo Guadalajara llenó de alegría el certamen con su vistoso y vertical estilo de juego, que funcionó gracias a la mente genial de Gabriel Milito y a la frescura de un plantel que demostró que ser mexicano no es un impedimento, en medio de la modernidad del juego actual plagado de extranjeros y contratos multimillonarios. Las Chivas finalizaron en segundo lugar de la tabla con mismo número de puntos que los felinos, pero un gol menos a favor.

Si bien tanto los de azul y oro como los rojiblancos cayeron contra los otrora campeones celestes, dieron vida a la fase regular al igual que el Pachuca, que quedó cuarto con 31 puntos de manera sigilosa y sn hacer un solo ruido para pasar desapercibido, pero acompañado por la magia de un Esteban Solari que llegó a México para imprimir su novedosa táctica

Uriel Antuna, el villano favorito

Pero para toda luz hay una oscuridad que la contrasta. Uriel Antuna volvió a quedarse en la orilla. Expulsado en la final del Clausura 2026, tuvo que ver desde el vestidor el gol de Rotondi que le dio el título a los cooperativistas. 

Con esta derrota, el extremo suma la nada envidiable cifra de tres subcampeonatos de Liga MX consecutivos. Uno con Cruz Azul, otro con Tigres y este último con Pumas. Tres finales, tres frustraciones. La copa, una vez más, no fue para él y, peor aún, con la etiqueta de culpable tras recibir la tarjeta roja.

Efraín Juárez, el que mucho habla, poco aprieta

La figura que más polarizó el Clausura 2026 fue sin lugar a dudas Efraín Juárez. Esos atrevidos y polémicos festejos; sus comentarios picantes y sin filtros para criticar lo que veía como injusticia y esa manera tan suya de dirigir, lo convirtieron en un protagonista que no dejaba lugar a la indiferencia. 

El problema es que si bien hizo superlíder de manera insólita a los felinos de la UNAM hasta llevarlos a la gran final donde incluso tras e 0-0 en la ida alzó la voz para criticar la forma en que Cruz Azul reclama y hacía extrañamientos ante la Federación Mexicana de Fútbol y la Comisión de Árbitros, no tuvo capacidad de reacción en la vuelta, su equipo se desinfló y fue ese antihéroe que se quedó con una profunda resaca tras dejar escapar la gloria.

João Pedro, el bicampeón de goleo que impuso su leyJoão Pedro no solo vio puerta. Sino que escribió su nombre en la historia de la Liga MX con letras doradas. El delantero ítalobrasileño del Atlético de San Luis se consagró bicampeón de goleo en el Clausura 2026, una hazaña que pocos han logrado. Sus 14 anotaciones en la fase regular lo coronaron en solitario como el máximo artillero del torneo. Y cada equipo al que enfrentó tenía prácticamente presupuestado encajar un gol del temible ariete.

Sumadas a las de torneos anteriores, la cifra de sus dianas se eleva a 26 tantos en el año futbolístico. Un registro que habla de constancia, de olfato de área y de un delantero que, cuando pisa el césped, siembra zozobra en las defensas rivales. João Pedro no solo ganó el título de goleo. Lo revalidó. Y en el fútbol mexicano, eso tiene otro peso, tanto, que seguramente los peces gordos buscarán llevárselo.

Tigres, Monterrey y los villanos del Norte que coordinaron sus fracasos con América y Toluca

Toluca y América volaron tan alto los últimos cinco torneos —con dos y tres títulos consecutivos cada uno— que su caída lució mucho más alarmante. Los bicampeones Diablos Rojos decepcionaron al quedar eliminados en cuartos de final a costa del Pachuca, mientras que las Águilas sucumbieron a costa de los Pumas en la misma instancia, como octavos en la general.

A su vez, en el Norte, Tigres y Rayados fueron un par de autos de lujo manejados sin piloto al volante. Los felinos clasificaron a la Fiesta Grande como séptimos, pero las Chivas los mandaron de vuelta a casa con todo y la baja de cinco seleccionados. Peor aún, Monterrey, con todo y sus fichajes galácticos, finalizaron en decimotercera posición y sin técnico, al haber despedido a Domec Torrent a medio certamen por esos malos resultados. 

Y así concluyó un torneo marcado por realizarse con el cinturón apretado por el tiempo encima debido a la Copa Mundial en el horizonte. Con mudanzas por las remodelaciones a los inmuebles mundialistas y polémica por la concentración larga de Javier Aguirre. Y ni qué decir del arbitraje, que una vez más dejó más dudas que certezas y dio un empujoncito a la Máquina hacia su décima corona, tal como tantas veces se quejó de su odiado rival el América.

Edición Impresa Digital
Ver más

Edición 1: Portada digital destacada.