La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó intervenir en el caso del dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, luego de cuestionamientos sobre la falta de avance en el juicio de procedencia en su contra.
Durante su conferencia matutina, la mandataria sostuvo que desconoce por qué la solicitud no llegó a la Cámara de Diputados y trasladó cualquier explicación a la Fiscalía General de la República (FGR).
"Que lo revise la fiscal. La Fiscalía General de la República, que proceda. En este caso, si hay pruebas suficientes", respondió la mandataria al ser consultada sobre señalamientos de presuntas irregularidades en el manejo del expediente.
Bloqueos institucionales
La pregunta apuntó a la exfiscal anticorrupción María de la Luz Mijangos y a posibles bloqueos institucionales que habrían impedido activar el desafuero del político priista.
Sheinbaum fijó una postura política más amplia sobre los casos de corrupción. Sostuvo que, cuando existan pruebas judiciales, el interés del Estado debe concentrarse en recuperar bienes presuntamente obtenidos de forma ilícita.
"Mejor que regrese lo robado", insistió. También defendió que la legislación contempla salidas alternativas distintas a la prisión, siempre bajo resolución judicial.
Asunto no incumbiría a la presidencia
Los cuestionamientos incluyeron menciones a presuntas maniobras dentro de la Cámara de Diputados para fragmentar u ocultar documentación, así como a posibles responsabilidades de actores legislativos. Sheinbaum evitó validar esas acusaciones y reiteró que se trata de ámbitos autónomos fuera de la competencia presidencial.
La presidenta también defendió el desempeño institucional de la fiscalía, aunque reconoció que pueden existir casos donde se espere una actuación distinta.