Al señalar que la designación de nuevos consejeros del Instituto Nacional Electoral corresponde exclusivamente a la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier intervención del Ejecutivo en ese proceso.
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Desde Palacio Nacional, la mandataria señaló que el procedimiento incluyó evaluaciones abiertas, entrevistas y calificaciones, lo que permitió seleccionar perfiles con trayectoria en materia electoral y con resultados medibles.
“Es una decisión del Congreso”, declaró Sheinbaum al referirse a las designaciones, y subrayó que el Ejecutivo no define nombramientos ni interviene en las resoluciones del órgano legislativo.
La presidenta explicó que la función de los consejeros es garantizar elecciones transparentes, limpias y conforme a la ley, como parte del sistema democrático y del cumplimiento de la normatividad electoral.
Sobre las críticas a la designación de Arturo Chávez López, indicó que se trata de un académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM con experiencia en monitoreo electoral y procesos institucionales.
“Sacó 99 sobre 100 en el examen”, afirmó la mandataria al referirse a su evaluación, y destacó su participación en el monitoreo de medios durante procesos electorales previos.
Sheinbaum añadió que el perfil también participó en áreas técnicas vinculadas a la impresión y seguridad de boletas electorales, lo que refuerza su conocimiento operativo del sistema electoral.
La presidenta indicó que, además de Chávez López, fueron designadas dos mujeres con trayectoria en materia electoral, Blanca Yassahara Cruz García y Frida Denisse Gómez Puga, en entidades como Puebla y Tamaulipas, con experiencia en instituciones y procesos locales.
Reiteró que el gobierno federal mantiene respeto a la autonomía del INE y a su presidencia, y que la relación institucional se limita a la coordinación administrativa necesaria.
“No hay incidencia gubernamental”, sostuvo al descartar cualquier intento de influir en las decisiones del organismo electoral.



