Desempleo y controversia en medios de comunicación

Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico.

Mientras que el desempleo en el país aumentó 3.5% entre la Población Económicamente Activa (PEA) de acuerdo a datos del INEGI, el despido en los medios de comunicación públicos se ha generado de manera preocupante bajo el argumento de “la austeridad republicana”, en la que en muchos casos no se han respetado los derechos laborales y menos aún la dignidad de periodistas y trabajadores.

El caso más preocupante sobre la violación a los derechos laborales de los trabajadores y a su dignidad, es sin duda el de la agencia mexicana de noticias Notimex, pero también en Canal 11 y en el Instituto Mexicano de la Radio (IMER) la situación es crítica y está dejando en el desamparo a muchos reporteros y empleados.

En Notimex desde que llegó la nueva administración que encabeza la periodista Sanjuana Martínez desde el pasado mes de abril, se inició una cacería en contra del personal, quienes hicieron pública la siguiente denuncia:

“No solo se nos avisó el mismo día, horas antes de terminar nuestra jornada laboral, sino que algunos compañeros fueron desalojados de las instalaciones, custodiados por policías y con la advertencia de que a partir de ese momento estaba estrictamente negada su entrada a la empresa”.

También apuntaron lo siguiente: “nadie de los despedidos de base ha tenido una respuesta clara sobre su liquidación, dejando sin sustento a cientos de familias”.

La situación laboral en Canal 11 es similar. El director José Antonio Álvarez Lima ha despedido sin miramientos a trabajadores que llevaban laborando muchos años.

El escándalo y la denuncia de censura han acompañado al canal del Instituto Politécnico Nacional (IPN), pues con apenas unos cuantos fines de semana, el programa dominical La Maroma estelar que conducía el politólogo Hernán Gómez Bruera, logró captar la atención, por el concepto irreverente y contenido politizado por la 4T, aunque en las primeras de cambio, el standupero Carlos Ballarta anunció su salida por censura de el director del programa, Hernán Gómez.

Sin embargo en un video de YouTube el comediante había argumentado que su salida fue “por razones de agenda”. Después el propio Gómez Bruera anunciaría el fin del programa en su cuenta de Twitter:

“Por razones personales he decidido poner término al proyecto @laMaromaEstelar mi gratitud hacia el @CanalOnceTV, al equipo de producción y todos los que hicieron posible esta gran aventura, incluidos nuestros haters que nos han dado tanta atención. Volveremos y seremos más”.

En el IMER la situación se tensó cuando por falta de presupuesto estuvieron a punto de despedir aproximadamente 200 personas. Vino la protesta pública y se proporcionó un ligero aumento para mantener la producción del medio radiofónico. En cambio dejará de producir noticieros y desaparecerá a 17 estaciones.

Bajo el argumento de la austeridad republicana se hacen despidos, desaparecen programas de la barra de noticias y de opinión, pero arriban nuevos directivos que son cuestionados por su falta de preparación y experiencia y  surgen nuevos productos informativos y editoriales para atacar a críticos de la nueva administración. Se endurecen las posturas y muchas familias de periodistas quedan en el desamparo.

Pero la Cuarta Transformación no solo afecta a los medios públicos, también a los medios tradicionales que, desde hace varios años, arrastran problemas financieros ante el surgimiento de las nuevas tecnologías y la emergencia de distintas formas de comunicar e informar en medios digitales y redes sociales.

Medios de comunicación tradicionales televisivos, impresos y radiofónicos han tenido que reducir sus equipos de producción, ajustar las reacciones y despedir a muchas personas, comunicadores, artistas, conductores, productores, reporteros y administrativos.

La reducción presupuestal de los gobiernos federal y estatales, obligó al cierre de muchos medios impresos y de televisión abierta en el interior de la República Mexicana, debido a la disminución de los presupuestos asignados a la contratación de publicidad.

Las audiencias bajan, los lectores de periódicos impresos casi desaparecen y en las plataformas digitales emergen como hongos las plataformas digitales; las redes sociales se expanden y cada cibernauta se erige como reportero, fotógrafo, camarógrafo, creativo, productor y reportero.

La prensa nacional fue dividida por la actual administración entre medios fifi y democráticos. Aquellos medios de comunicación que publican alguna crítica a las medidas presidenciales o que cuestionan el discurso presidencial, son descalificados ipso facto.

Solo el verbo presidencial prevalece.

Los medios de comunicación públicos y privados, digitales y redes sociales, penden del sentido del humor, del estado de ánimo, de las preferencias ideológicas y del presupuesto del presidente de la república que decida asignar para su sobrevivencia.

¿Cuántos medios de comunicación podrán evolucionar, adaptarse a las nuevas tecnologías y formas de comunicar, para servir a la sociedad con independencia política y autonomía financiera?

Al tiempo.