Día de la Madre Tierra y el Cambio Climático

Por Oscar Morales
@Oscar_MMorales

Este pasado 22 de abril de 2022 se conmemoró el Día Mundial de la Madre Tierra, una fecha que nos obliga a visibilizar la crisis climática que enfrentamos y que sus efectos se están haciendo cada vez más palpables.

Por un lado, tenemos el aumento del nivel del mar que según datos mundiales se ha incrementado en unos 9 centímetros desde 1993, este hecho está ligado directamente con el derretimiento de las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida.

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, desde 1990 las dos principales plataformas de hielo -Groenlandia y la Antártida- han estado perdiendo superficie. La mayor pérdida se aceleró entre los años 2010 y 2019 y se prevé que sigan perdiéndola, y como consecuencia de este deshielo tanto de las capas de hielo como los glaciares, la OMM advierte que el ritmo de la subida del nivel del mar en el mundo ha aumentado.

Evidentemente el aumento del nivel del mar está relacionado a la pérdida de hielo de los polos y esto se liga directamente al incremento de las temperaturas globales.

Según el servicio europeo de Cambio Climático de Copernicus, los últimos 7 años han sido los más calientes a nivel global.

En 2021 la temperatura media global de la superficie del mar (TSM) fue según diversas mediciones, la sexta o séptima más cálida desde 1850, así mismo, los científicos han señalado que a escala global se observa un claro aumento de las temperaturas tanto en superficie terrestre como marina en comparación con los niveles preindustriales, registrando un aumento entre el 1,1 y los 1,2 grados centígrados.

El aumento de las temperaturas y sus efectos alrededor del mundo es una consecuencia directa del calentamiento global el cual ha sido fuertemente influenciado por el ser humano, esto a través de la emisión de gases de efecto invernadero (GEI).

Durante el 2021, las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) relacionadas con la energía aumentaron un 6 por ciento, alcanzando los 36.300 millones de toneladas, el nivel más alto registrado hasta la fecha de acuerdo la Agencia Internacional de la Energía (AIE). Este aumento de las emisiones de CO2 impulsor del cambio climático se relaciona con el aumento de las actividades industriales, transporte y generación de electricidad tras la crisis de la Covid-19 y, en especial, por la mayor utilización del carbón.

A consecuencia del calentamiento global diversas regiones del planeta están registrando un proceso de cambio climático cada vez más notorio y en muchos casos, cada vez más violento.

Por ejemplo, durante este año 2022, fenómenos climatológicos como las sequías propiciaron fuertes incendios en Argentina que arrasaron con casi 1 millón de hectáreas y un mes después, las lluvias arrasaron la región noreste del país sudamericano. Por su parte, Sudáfrica vivió una de sus peores tormentas de su historia que dejaron más de 440 personas fallecidas, así mismo Australia también enfrentó fuertes lluvias e inundaciones, en donde de acuerdo a las autoridades de Sydney, la ciudad recibió en una noche el equivalente a las lluvias de todo un mes.

En el marco del Día Mundial de la Madre Tierra no hay mucho que celebrar, sino exigir; exigirle a las naciones más contaminantes que disminuyan sus emisiones de gases de efecto invernadero, así como su excesiva dependencia de los combustibles fósiles y recursos naturales; exigirle a los gobiernos una mayor voluntad política para ejercer acciones que verdaderamente protejan al medio ambiente; exigir una mayor protección y justicia a los lideres sociales y protectores ambientales para que dejen de ser perseguidos y asesinados, porque “Acabar con el medio ambiente es la forma más rápida de acabar con la sociedad”.