Distribución y respaldo

El presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a su primer año efectivo de gobierno con un amplio respaldo popular que en todas las encuestas es superior al 55 por ciento, porcentaje muy elevado que cualquier Estadista mundial desearía.
También logró una más efectiva distribución de la riqueza, aunque no por la vía más sana del crecimiento económico sino por la de los programas sociales, pero al fin y al cabo se logra atenuar la pobreza extrema y se ofrecen oportunidades para el futuro.
De nueva cuenta el Zócalo capitalino se vio colmado de amlistas en un singular informe de corte popular, porque el formal ante el Congreso de la Unión fue el pasado primero de septiembre.
A lo largo del último año hubo momentos complicados para el gobierno, especialmente dos, relacionados con la seguridad pública, el Culiacanazo del pasado 17 de octubre y la masacre de la familia Le Barón del 4 de noviembre, ambos reconocidos por López Obrador, con la promesa de que en un año logrará serenar al país y dar seguridad pública a la nación.
La amenaza de imponer aranceles a la exportación mexicana de parte de Estados Unidos, relacionada indebidamente con los fenómenos migratorios, habla de la dificultad que existe para mantener buenas relaciones con Washington, con un gobierno tan contradictorio como el de Donald Trump. No obstante ello, se ha evitado el colapso en las relaciones bilaterales y se ha mantenido una línea mínima de respeto entre ambas naciones.
En el arranque del segundo año de gobierno la amenaza Estadounidense se mantiene, ahora bajo el señuelo de calificar de terroristas a los carteles mexicanos, acción que pudiera dar pie a pretensiones intervencionistas, siempre vigentes en el ánimo del vecino país del norte.
Logros y beneficios para la pablación mayoritaria son los que dan respaldo al hombre de Macuspana, pero es indispensable que se recupere el crecimiento económico, si con mejor distribución de la riqueza, pero crecimiento necesario, producir para repartir.
No acabo mal el año para el gobierno federal pero resta un lustro que se antoja complicado, aunque con soportes populares que lo pueden sacar a flote, mientras la oposición sigue débil por más que vocifera.

SUSURROS
El proceso electoral en Estados Unidos se presenta hoy como el principal obstáculo para lograr la ratificación del Tratado Trilateral México-Estados Unidos- Canadá, porque tanto los demócratas, encabezados por Nancy Pelosi, como los republicanos, con Trump al frente, lo utilizan electoralmente.
En la formalidad siguen siendo las leyes laborales el pretexto pero en el fondo es ver quien logra manipular mejor a los votantes estadunidenses con T-MEC o sin T-MEC.
Por lo pronto ya nadie augura que esta año pudiera ratificarse y fijan algún mes del próximo año para ello. El riesgo verdadero no es que el nuevo tratado no se firme, sino que el actual TLC pudiera ser cancelado unilateralmente por Estados Unidos; ya no habría condiciones comerciales favorables para América del Norte y todo se reducirá a las reglar de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
Por lo pronto habrá que seguir buscando de inversión nacional y extranjera que aproveche las oportunidades de exportación a Estados Unidos, dado que su guerra comercial con China se mantiene.
Gracias infinitas a Rossy Jonson por darme la oportunidad de deleitarme con esa esplendida cena maridaje con mezcal, en el buen ambiente del restaurante cantina La Tlalpeña, en el colonial centro de la alcaldía de Tlalpan.
Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz
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