¿Dónde está Romo?; Lozano, golpeador de la derecha; toda neumonía es covid: López-Gatell

El tiro entre empresarios y Andrés Manuel López Obrador está lejos de superarse.
A la tirantez existente en 12 años de campaña, agudizada en la de 2018 y ya de plano disparada desde el inicio de este gobierno, se suma la desaparición de Alfonso Romo Garza, jefe del Gabinete Económico y de la Oficina de la Presidencia, presunto enlace precisamente con los hombres del billete.
¿Dónde anda Alfonso Romo?, se preguntan los maltratados integrantes de la mafia del poder, los machuchones, los conservadores que sólo buscan beneficiarse a costa del poder que les otorga el dinero y su relación con los políticos.
Y Romo, Poncho como le llaman unos por amistad y otros por conveniencia y zalamería, nomás no aparece.
Su intervención ya ha ayudado a Andrés Manuel a superar dos o tres veces las diferencias con los señores que son  ridiculizados por los caricaturistas con trilladas imágenes: frack, joyas, sombrero alto y puro en mano.
En una semana, esos no queridos han conseguido apoyos claves ante el abandono del gobierno federal: Banco de México (Banxico) puso a disposición de los bancos 750 mil millones de pesos mediante ajustes a los fondos que son de las mismas instituciones de crédito y el Banco Interamericano de Desarrollo, mediante su banco BID Invest, dará créditos por hasta 12 mil millones de dólares.
Todos esos recursos servirán para dar liquidez a micro, pequeñas y medianas empresas, sin tocar un centavo de los fondos públicos, del tesoro mexicano.
Arturo Herrera, secretario de Hacienda y Crédito Público, nuevamente maltratado por su jefe al insinuar, sin conocer, que éste había dado el aval al acuerdo entre el Consejo Mexicano de Negocios (CMN) y el BID, justifica su desconocimiento -los políticos no son todólogos (AMLO dixit)- al asegurar en entrevista con el diario El País que la molestia con el modito del acuerdo del tabasqueño, fue por una confusión y porque no sabía que esos créditos existen desde hace dos años.
Y Jonathan Heath, subgobernador del Banxico que el mismo Andrés Manuel puso, ayer también le aclaró que esos 750 mil millones de devaluados -dólar no baja de 25 pesos, cuando estaba en 18 antes del covid- pero útiles pesos no son del erario y que no habrá un nuevo Fobaproa.
Pero dio un dato más duro y preocupante: el desempleo que dejará esta suspensión de actividad económica y financiera podría superar el 10.7 por ciento de la crisis de 1995, aquella de los errores de diciembre de Ernesto Zedillo.
Todavía ayer, tras el resbalón del lunes en la conferencia mañanera, cuando dijo no ser un florero y criticó que ya nadamás le avisaran, advirtió, así como para no mostrar de nuevo que desconocía el tema, que hay riesgo de corrupción en el acuerdo.
Y que el Banco de México (Banxico) no debería rescatar a empresas en riesgo de quiebra. Por eso la respuesta de Jonathan Heath en los foros que el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) organiza y que concluyen hoy para encontrar una salida del oscuro y profundo hoyo en el que están la economía y las finanzas nacionales.
Y pregunto, entonces: ¿dónde está Alfonso Romo?
En esta esquina… Lozano Alarcón
Javier Lozano Alarcón es un golpeador.
Un operador de la derecha que sirvió a Felipe Calderón como secretario del Trabajo, lo que éste le pagó con una senaduría al concluir su gobierno.
Obvio, por el Partido Acción Nacional (PAN).
El ex funcionario encabezó la extinción de Luz y Fuerza del Centro, la noche del sábado 11 de octubre de 2009, y es recordado por la acusación que hizo el empresario y hoy reo chino, Zhenli Ye Gon, por aquella frase de “Coopelas o cuello”, que éste atribuía al panista de Puebla, cuando le decomisaron más de 200 millones de dólares en efectivo en su casa de Lomas de Chapultepec.
Lozano Alarcón, quien se dedica todos los días a tuitear críticas al gobierno de Andrés Manuel, vuelve a la arena política de forma oficial, como vocero especial… de los empresarios.
Sí, será el golpeador de la Confederación patronal.
La Coparmex, donde Gustavo de Hoyos ha sido y es un adversario de la 4T.
Toda neumonía es Covid
Hugo López-Gatell, subsecretario de Salud, dice que hay una obsesión entre los columnistas con la neumonía y un eventual maquillaje de cifras.
Y aunque ha dicho en reiteradas ocasiones que es obligatorio aplicar la prueba a todos los muertos por neumonía para saber si la causa de ésta fue coronavirus o covid-19, anoche ya se abrió totalmente.
Dijo que toda neumonía o neumonitis -la primera la causan bacterias y la segunda virus- debe ser clasificada como covid.
– Durante una epidemia como esta, en donde tenemos además 50 por ciento de personas con este síndrome positivas al virus SARS-CoV-2 cuando se hace la prueba de laboratorio, debemos asumir que toda neumonitis, toda neumonía, toda neumonía atípica es COVID, a menos que se muestre lo contrario.
Entonces, surge la pregunta, sólo pregunta:
¿Se sumarán las muertes por neumonía desde el primer caso hasta ahora a la lista oficial?
Eso, en consecuencia, aumentaría el número de fallecimientos.
Hay, entonces, subregistro, como con los casos confirmados y estimados.
Vámonos: La crisis de la cerveza no es cualquier cosa. ¿Para qué esa ridícula ley seca de ocho alcaldías y que Sheinbaum, dice, analiza generalizar en la CDMX?
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