Duro al huachicol

El fuerte y serio embate contra el huachicoleo, tanto en ductos de los combustibles como en las mismas instalaciones de Pemex, no pudo ser libre de afectaciones a los consumidores.

Serios retrasos en el abastecimiento de gasolina se ha presentado en expendios de, al menos, la cuarta parte de las entidades del país, debido a una deficiente estrategia en el cierre de ductos, distribución terrestre y carencia de alguna campaña de comunicación social.

Sin embargo, es necesario que la sociedad entienda que las complejas mafias entreveradas a lo largo de al menos dos décadas, conformaron un dique que solo así, con acciones drásticas, puede empezarse a destruir.

No es fácil acabar con el complejo delincuencial que se beneficiaba de más de 60 mil millones de pesos al año, cifra que crecía linealmente.

Claro está, que no son sólo las bandas de narcotraficantes las que explotan la extracción ilegal de combustibles, sino por arriba de ellas están altos funcionarios de Pemex, trabajadores de la empresa, lideres sindicales, gobernadores y hasta expresidentes.

Es deseable que exista comprensión y paciencia por parte de la sociedad ante el desabasto, pero también es muy importante que la secretaria de energía y la petrolera corrijan pronto los retrasos en la distribución, o la irritación social crecerá paralelamente a las pérdidas económicas.

SUSURROS

La figura de testigo protegido que mucho se utiliza en el sistema de justicia en Estados Unidos y que ha sido también copiada en México, deja mucho que desear, pues delincuentes confesos mienten aviesamente para lograr beneficios en sus condenas, acusando sin pruebas.

Tal es el caso del testigo protegido de la DEA, Jorge Milton Cifuentes Villa, “alias Elkin” quien en el juicio contra el Chapo Guzmán, dijo en los tribunales de Nueva York que se pagaban sobornos al ex procurador General de la Republica, Ignacio Morales Lechuga.

Los señalamientos de Cifuentes fueron muy mediáticos allá y aquí, pero nada contundentes, pues según su dicho, en el año de 1995 hubo una “relación corrupta” con el hoy Notario público Morales Lechuga.

Pero resulta que en ese año, bajo el gobierno de Ernesto Zedillo, el ex procurador era embajador de México en Francia, en donde le otorgaron, hace apenas cinco años, la “Condecoración de Oficial de la Legión de Honor”, por mucho aportar a la amistad Franco-Mexicana durante su representación diplomática.

Móreles Lechuga fue titular de la PGR solo de mayo de 1991 a enero de 1993, esto es, nada concuerda. ¿Sirven realmente en algo los testigos protegidos?

Email: salvadormartinez@visionmx.com Twitter: @salvador_mtz

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