El agotamiento multipartidista

Por Juan Gómez (@juangomezac)
Director general de Pórtico Online

Los partidos políticos entrarán en una recta de transformación en los próximos meses luego de la consolidación y oficialización de las cifras de captación electoral, lo que significaría una suerte de desaparición de algunos y de transformación en la marginalidad de otros.

El resultado electoral que favoreció al Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) bajo la batuta de Andrés Manuel López Obrador, pegó en el centro de los partidos políticos que tendrán poco tiempo para iniciar la publicación de sus convocatorias para la renovación de sus dirigencias.

Sin embargo otros, luego de conocer la consolidación de los resultados electorales del domingo pasado, iniciarán los trámites administrativos y políticos de su desaparición del escenario electoral.

Una de las grandes sorpresas que pondría en riesgo la desaparición del Partido de la Revolución Democrática, fue su baja captación de votos en la elección presidencial.

El PRD nació el cinco de mayo de 1989 como una fusión de partidos y organizaciones sociales de izquierda como el Partido Mexicano Socialista de México (PMS); el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT); el Partido Socialista Unificado de México (PSUM); el Partido Popular Revolucionario (PPR); el Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP); Unión de Izquierda Comunista (UIC); y una fracción que se desprendió del Partido Socialista Unificado de México (PST).

Todas estas expresiones político sociales se fusionaron con los ex dirigentes del PRI encabezados por Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Enrique González Pedrero y otros, que se habían desprendido del sistema autoritario partidista en demanda de democratización en sus procesos de selección de candidatos, para conformar la corriente crítica priista.

Habría que recordar que en 1988 el Frente Democrático Nacional que encabezaba el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, había encabezado un gran movimiento nacional que logró aceptación electoral en las elecciones que fueron consideradas como un gran fraude que llevó a Carlos Salinas de Gortari a la presidencia.

El final del PRD empezó a escribirse cuando la corriente de los llamados “Chuchos” se apoderó de la dirigencia y empezaron las negociaciones con Luis Videgaray Verdad para firmar elPacto por México al lado del PRI y de Acción Nacional, para iniciar el proceso de aprobación en el congreso de las llamadas reformas estructurales.

Paralelamente Andrés Manuel López Obrador pondría los clavos al ataúd perredista al escindirse de este partido e iniciar una ruta de coalición con el Partido del Trabajo, lo que finalmente lo conduciría a la formación de Morena, su propio partido.

La historia y el recorrido de lucha electorales del PRD dieron un vuelco brusco que lo colocan en riesgo de perder su registro, al obtener 2.8 % de los votos nacionales, uno de los resultados más bajos de su historia.

Empero gracias a la captación electoral de 5.29% por diputaciones, logra salvar el registro. En la votación por senadurías obtuvo 5.3% de las preferencias electorales equivalente a dos millones de votos.

El partido Nueva Alianza (Panal) obtuvo una votación muy baja en la elección presidencial con solo el 1.8% y el Partido Encuentro Social (PES) 2.68 por ciento, lo que los coloca en la posibilidad de perder el registro.

El Partido Verde Ecologista de México captó 1.77% y Movimiento Ciudadano 1.76% en la elección presidencial, lo que los coloca también en la posibilidad de la pérdida del registro, de acuerdo al artículo 94 de la Ley General de Partidos.

El Partido Verde Ecologista de México es también uno de los partidos más afectados por la baja captación electoral presidencial, lo que coloca a su actual dirigente, el zacatecano Carlos Puente Salas, en una de las derrotas electorales más estrepitosas, lo que le acarreará un costo político en sus intenciones de contender por la gubernatura en su natal Zacatecas.

Fundado en 1986, en el año 2000 el Verde negoció políticamente con Acción Nacional para formar la denominada Alianza por el Cambio que llevó a la presidencia a Vicente Fox Quezada, pero en el 2003 inició sus alianzas con el Revolucionario Institucional, la cual atraviesa por su peor momento, pero ya se observan algunos coqueteos con Morena, en especial del grupo Salinas.

Las elecciones presidenciales del 2018 en las que Morena arrasó electoralmente a sus adversarios traerá una serie de reacomodos en las dirigencias de los partidos, hoy divididos como es el caso de Acción Nacional y el Sol Azteca.

En el PAN Ricardo Anaya logró uno de los cismas políticos más importantes en la historia de la designación de un candidato presidencial. La lucha por el control en la dirigencia panista ya empezó entre las distintas corrientes albizules.

Mientras tanto el PRD se ubica entre la extinción y la marginalidad política, puesto que la mazorca se irá desgranando progresivamente, ya que los viejos fundadores y los advenedizos se irán formando para incorporarse a Morena, quien captará a toda esa expresión de una izquierda cada vez más desdibujada por una búsqueda del poder que antepone los principios y la dignidad política.

El escenario que hoy se vive es parte del agotamiento del multipartidismo mexicano.

Al tiempo.

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