Aida Ramírez / Ovaciones
Foto: Cuartoscuro.com
El Banco de México (Banxico) observó “un debilitamiento” de la economía “en todas las regiones, sobre todo en el sur” del territorio mexicano, principalmente por un retroceso de la industria durante 2023.
Pero hacia adelante, directivos empresariales consultados por el instituto central destacaron como principales riesgos que se deterioren los indicadores de seguridad pública, que la incertidumbre generada por las elecciones de este año sea mayor a la esperada, y que persista la inflación en niveles elevados, y “que se materialicen fenómenos climáticos adversos para la actividad económica regional”.
Aunque se anticipa que las economías regionales continúen expandiéndose, a pesar de enfrentarse a un entorno complejo e incierto que plantea retos importantes para su crecimiento.
Entre estos restos, se contempla la posibilidad de una desaceleración económica en Estados Unidos, que podría afectar especialmente a las entidades del norte y las regiones centrales con una clara vocación exportadora o también a aquellas que reciben un flujo importante de remesas.
También, es posible que ocurran eventos climáticos adversos que podrían influir en el desempeño de las entidades federativas más vulnerables a dichos fenómenos, tal como se evidenció recientemente con el impacto del huracán Otis en Acapulco, Guerrero, o con las sequías que han afectado diversas zonas agrícolas del país, en particular en Jalisco, Sinaloa y Michoacán.
Y los problemas en materia de seguridad pública, señalados por las empresas como un factor que afecta sus operaciones en determinadas zonas del país, podrían persistir.
Al presentar el Reporte sobre las Economías Regionales del último tramo del año pasado, octubre-diciembre 2023, se informó que “la actividad económica presentó un bajo crecimiento” el año anterior, a pesar del crecimiento anual del 3.2% del producto interior bruto (PIB).
“La importante desaceleración al cierre de 2023 respecto del dinamismo observado en los tres primeros trimestres del año fue reflejo de una disminución marginal de la producción industrial y del bajo crecimiento de las actividades terciarias”, apuntó en el informe.
Señaló que la economía mexicana se desaceleró en el último trimestre del año pasado, principalmente porque la actividad manufacturera se vio afectada por paros técnicos en el centro y norte del país, aunque precisó que en la zona sur la economía se vio impactada por el paso del huracán Otis.
El organismo que encabeza Victoria Rodríguez Ceja, consideró que “el menor dinamismo de la economía mexicana” al final de 2023 fue producto “de un debilitamiento” de los tres sectores, “en particular” de las actividades secundarias, que disminuyeron un 0.13% respecto al trimestre de julio-agosto.
Asimismo, el Banco de México retomó las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que en febrero de este año reportó que en 2023, la economía del país tuvo un crecimiento definitivo del 3.2%, pero de octubre a diciembre la economía solo creció 0.1 por ciento.
Tras lo anterior, “al cierre del año, la economía nacional presentó una importante desaceleración”, indicó en el reporte, concluyendo que en todas las regiones hubo “un debilitamiento” en actividades terciarias, como el comercio o el turismo.
Mientras que la producción agropecuaria “exhibió una contracción significativa” en la zona centro-norte, en parte, por la sequía, no obstante que esta situación se tendrá que estar siguiendo en los próximos meses, dijo la directora general de Investigación Económica del banco central, Alejandrina Salcedo, al dar a conocer el reporte de las Economías Regionales con encuestas a empresarios de las cuatro zonas del país, y que reportaron que el 72.5 por ciento ya se están beneficiando de la relocalización y son 100% mexicanas; aunque la proporción de las que no son nacionales han experimentado mayores impactos positivos.

Fachada del Banco de México (Banxico), en la calle 5 de Mayo en el Centro Histórico. 


