El desafío al Estado

Lo sucedido en Culiacán, Sinaloa, ayer es muy grave.

El crimen, el narcotráfico, puso condiciones al gobierno, a la autoridad, al exigir la liberación de Ovidio Guzmán López so pena de matar a todos y de ir contra sus familias.

-¿Lo vas a soltar o qué pedo mi chavo?

Guacho, suéltalo y vete tranquilo.

Todos los guachitos, a ver, vengan pa’ca, ¿o quieren que vayamos por su familia?, se escucha en una grabación que circuló anoche.

Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad, lo confirmó:

-Se capturó a Ovidio Guzmán, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, en una casa donde lo detuvieron brevemente, pero fue liberado. Se tomó la decisión para proteger vidas, dijo.

Fueron al menos seis horas de tiroteos, de enfrentamientos y de narcobloqueos en la ciudad. Como en los peores momentos de los sexenios de Felipe Calderón Hinojosa, quien inició esta guerra contra el narcotráfico que tiene sumido al país en un baño de sangre interminable, o de Enrique Peña Nieto, quien intentó terminar con la violencia por decreto y volteando hacia otro lado.

 

Fuga de prisión

La confusión fue aprovechada para que al menos veinte reos se fugaran del penal de Aguaruto, donde la mayoría de los detenidos es integrante del

cártel de Sinaloa, del Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.

El gobierno federal contribuyó a la confusión y a la generación de toda clase de historias debido a su silencio, posición que Andrés Manuel López Obrador, quien se encuentra en Oaxaca, donde será la mañanera este viernes, respaldó.

-Mañana, mañana, contestó a los reporteros que le pidieron información sobre lo sucedido en Sinaloa.

 

Pánico

Culiacán vivió ayer, sin duda, el peor día en su historia.

Los habitantes están acostumbrados a lidiar con los delincuentes, con los criminales.

Pero lo visto ayer es inédito.

Imágenes y videos transmitidos en twitter y facebook mostraban a gente corriendo por las calles y gritando, algunos con sus hijos, mientras se escuchaban los tiroteos.

Sinaloa, donde Quirino Ordaz es gobernador, es cuna de capos como Guzmán Loera, Ismael El Mayo Zambada y más.

López Obrador ha reconocido que uno de los principales retos de su gobierno es contener los niveles de violencia que vive el país.

 

Semana violenta

El jueves negro fue como un remate a la semana más violenta en lo que va del sexenio de López Obrador. Comenzó el martes con la emboscada en Michoacán del Cártel Jalisco a policías estatales con saldo de quince muertos.

Continuó el miércoles con el choque ejército-pistoleros, con saldo de quince muertos, catorce presuntos delincuentes.

Y concluyó ayer, jueves, con la jornada en Culiacán.

Ojalá, por el bien de todos, que el cambio en la estrategia de abrazos, no balazos, y de llamar a los criminales a portarse bien para no ser acusados con sus mamás, comprobado en los hechos recientes y desde que el secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval, advirtió que responderán a cualquier ofensa o ataque.

¿Lo recuerda?

 

‘Hoy es un día histórico’

Por la mañana Andrés Manuel estaba contento.

Se le veía satisfecho, porque sabe que ya no habrá quien detenga las obras del aeropuerto en la base aérea de Santa Lucía.

Apenas se conoció que el último de los amparos en contra de la construcción de la nueva terminal aérea había sido revocado, el tabasqueño ordenó armar un evento en Santa Lucía para dar el banderazo de salida a las obras de la nueva terminal aérea.

Sí, se dio el banderazo.

Las obras están en marcha ya.

Y el preciso no permitirá que algo suceda mal.

Ese aeropuerto significa un trofeo en su lucha que libera todos los días.

Es un triunfo.

Es un día histórico.

 

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